26/01/2018, 14:16
—Bah, ¿así que gracia tiene, eh? Si sabes que no vas a morir, sobrevivir realmente deja de ser una necesidad. Más allá del jodido premio, claro...
El peliblanco sonrió, aquel era Kaido en toda su esencia, siempre mordaz y con ganas de patear un par de traseros fueran quienes fuesen, por lo que para tratar de animarle Riko le dio una palmada en el hombro.
— De todas formas, han dicho que solo te paralizarán si pasas por algo que se considere mortal, no quiere decir que te vaya a evitar cualquier daño, ¿no?
Rápidamente los organizadores pasaron por delante de los participantes, tendiéndoles los artilugios que se tendrían que colocar en cabeza, brazos y piernas para que les tuvieran localizados y evitar su muerte en caso necesario.
— Bien, ahora cada equipo diríjase a la puerta con su mismo número. — Ordenaría el hombre.
Kaido y Riko pondrían rumbo a la puerta número 10, cada una de las entradas tenía un cartel con el número encima de ella, por lo que era fácil de encontrar. Una vez se encontraran allí podrían ver como un hombre les estaba esperando. Un hombre de aproximadamente un metro ochenta, con el pelo negro y corto, los ojos tapados con unas gafas de sol y vestido completamente de negro.
— Bien chicos, todas vuestras armas y utensilios tenéis que dejarlas aquí. — Empezó señalando un cofre que había a sus pies. — En el interior podréis encontrar diversos recursos, desde comida y agua, hasta armas, por lo que no tengáis excesiva prisa y tratar de equiparos lo mejor posible antes de lanzaros al combate. — Explicó, tratando de no dejarse nada. — Mucha suerte y disfrutad.
El Senju dejó todas sus armas y equipamiento en el cofre señalado, dividido en dos para que no se juntaran las cosas de uno con las del otro y así ser más fácil recuperarlas luego.
— Bien, pues ya estamos Kaido, ya has oído, tratemos de equiparnos bien antes de empezar a eliminar equipos, ¿sí?
En ese momento un fuerte pitido se escuchó en todo el área y las puertas se abrieron.
El peliblanco sonrió, aquel era Kaido en toda su esencia, siempre mordaz y con ganas de patear un par de traseros fueran quienes fuesen, por lo que para tratar de animarle Riko le dio una palmada en el hombro.
— De todas formas, han dicho que solo te paralizarán si pasas por algo que se considere mortal, no quiere decir que te vaya a evitar cualquier daño, ¿no?
Rápidamente los organizadores pasaron por delante de los participantes, tendiéndoles los artilugios que se tendrían que colocar en cabeza, brazos y piernas para que les tuvieran localizados y evitar su muerte en caso necesario.
— Bien, ahora cada equipo diríjase a la puerta con su mismo número. — Ordenaría el hombre.
Kaido y Riko pondrían rumbo a la puerta número 10, cada una de las entradas tenía un cartel con el número encima de ella, por lo que era fácil de encontrar. Una vez se encontraran allí podrían ver como un hombre les estaba esperando. Un hombre de aproximadamente un metro ochenta, con el pelo negro y corto, los ojos tapados con unas gafas de sol y vestido completamente de negro.
— Bien chicos, todas vuestras armas y utensilios tenéis que dejarlas aquí. — Empezó señalando un cofre que había a sus pies. — En el interior podréis encontrar diversos recursos, desde comida y agua, hasta armas, por lo que no tengáis excesiva prisa y tratar de equiparos lo mejor posible antes de lanzaros al combate. — Explicó, tratando de no dejarse nada. — Mucha suerte y disfrutad.
El Senju dejó todas sus armas y equipamiento en el cofre señalado, dividido en dos para que no se juntaran las cosas de uno con las del otro y así ser más fácil recuperarlas luego.
— Bien, pues ya estamos Kaido, ya has oído, tratemos de equiparnos bien antes de empezar a eliminar equipos, ¿sí?
En ese momento un fuerte pitido se escuchó en todo el área y las puertas se abrieron.
![[Imagen: tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif]](https://78.media.tumblr.com/ef716a7a224d02d15153150120153d79/tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif)
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