20/08/2015, 10:40
(Última modificación: 27/08/2015, 18:37 por Amedama Daruu.)
El chasquido de una lata de refrescos llamó la atención de Daruu, que hasta ahora mantenía la vista fija en la torre de madera, la tocaba y le daba sutiles empujoncitos con la palma de la mano. En lugar de sobresaltarse, de lo ensemismado que estaba, se limitó a mirar al desconocido de pelo blanco que acababa de aparecer en escena, y con toda la naturalidad del mundo, como si no se diera cuenta de la situación, propinó una fuerte patada a la estructura con la planta del pie.
—¿Bromeas? —dijo—. Esto no tiene pinta de caerse. Fíjate en la estructura. Es perfecta, es estable. No se caerá.
No se trataba de la base, ni de la colocación de las piezas, ni de la calidad o el estado de aquella madera tan extraña, sino de la energía que desprendía. Algo se lo decía.
Se fijó entonces en los demás detalles. Pálido, tan pálido... un albino, como Kori, su vecino de arriba. Pero al contrario que él, iba vestido de un negro abrumador. Tenía un ojo de cada color, uno azul y otro verde. Y tenía en la cintura una placa de Kusagakure.
—¿Quién eres? —inquirió, de pronto. Lo único que se le ocurría decir.
—¿Bromeas? —dijo—. Esto no tiene pinta de caerse. Fíjate en la estructura. Es perfecta, es estable. No se caerá.
No se trataba de la base, ni de la colocación de las piezas, ni de la calidad o el estado de aquella madera tan extraña, sino de la energía que desprendía. Algo se lo decía.
Se fijó entonces en los demás detalles. Pálido, tan pálido... un albino, como Kori, su vecino de arriba. Pero al contrario que él, iba vestido de un negro abrumador. Tenía un ojo de cada color, uno azul y otro verde. Y tenía en la cintura una placa de Kusagakure.
—¿Quién eres? —inquirió, de pronto. Lo único que se le ocurría decir.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)