30/03/2018, 12:26
— L-Lo siento... Tal vez me excedí... Me deje llevar por el momento... M-Me llamo Ryuko...
Al final, la morena, dejo de lado sus sentimientos y por fin utilizo el sentido común. Por mucha razón que tuviera, por mucha rabia que le diera, nosotros no éramos mas que soldados rasos que tenían que obedecer la orden de un superior. No había que obedecer ciegamente, claro, pero aquella orden era muy simple y sin trampas: Venid a tiempo u os degrado.
—Bien, muchísimo mejor así. —Dijo mirando a la chica con una sonrisa amable y simpática, tras lo cual volvió a su sitio y me miró. —Ahora tú, listillo.
Ran, Reika y Ryuko. Parecía un chiste. ¿Qué clase de jonin forma un equipo con gente cuyo nombre empezara con la misma letra que el suyo? ¿Qué clase de criterio de selección era ese? Claro, luego si el equipo no encajaba, se llevaban mal, o fracasaba en una misión, la culpa era de los genin por no ser suficiente buenos, no por culpa de ella por juntar gente de forma aleatoria. Pero claro, solo éramos soldados.
—Karasukage Reiji. —Dije mirando a mis compañeras, la mujer que estaba allí para darnos ordenas ya conocía nuestros nombres.
—Perfecto, ahora que ya os conocéis… —La mujer saco un pergamino de su portaobjetos, y luego lo lanzó hacia nosotros, lo cacé al aire, lo abrí y se lo mostré a mis compañeras.
—Esa es vuestra primera misión como equipo, y depende de vuestro desempeño, tal vez la última. Como he dicho hace un momento, haced vuestro trabajo, y cuando acabéis, ya veremos lo que pasa. Yo voy a vigilaros en todo momento, cada cosa que hagáis, sea para bien o para mal, pero no voy a interferir. Si fracasáis será solo culpa vuestra. Podéis empezar ya mismo.
Al final, la morena, dejo de lado sus sentimientos y por fin utilizo el sentido común. Por mucha razón que tuviera, por mucha rabia que le diera, nosotros no éramos mas que soldados rasos que tenían que obedecer la orden de un superior. No había que obedecer ciegamente, claro, pero aquella orden era muy simple y sin trampas: Venid a tiempo u os degrado.
—Bien, muchísimo mejor así. —Dijo mirando a la chica con una sonrisa amable y simpática, tras lo cual volvió a su sitio y me miró. —Ahora tú, listillo.
Ran, Reika y Ryuko. Parecía un chiste. ¿Qué clase de jonin forma un equipo con gente cuyo nombre empezara con la misma letra que el suyo? ¿Qué clase de criterio de selección era ese? Claro, luego si el equipo no encajaba, se llevaban mal, o fracasaba en una misión, la culpa era de los genin por no ser suficiente buenos, no por culpa de ella por juntar gente de forma aleatoria. Pero claro, solo éramos soldados.
—Karasukage Reiji. —Dije mirando a mis compañeras, la mujer que estaba allí para darnos ordenas ya conocía nuestros nombres.
—Perfecto, ahora que ya os conocéis… —La mujer saco un pergamino de su portaobjetos, y luego lo lanzó hacia nosotros, lo cacé al aire, lo abrí y se lo mostré a mis compañeras.
—Esa es vuestra primera misión como equipo, y depende de vuestro desempeño, tal vez la última. Como he dicho hace un momento, haced vuestro trabajo, y cuando acabéis, ya veremos lo que pasa. Yo voy a vigilaros en todo momento, cada cosa que hagáis, sea para bien o para mal, pero no voy a interferir. Si fracasáis será solo culpa vuestra. Podéis empezar ya mismo.
