19/05/2018, 18:28
A la vaga respuesta de Riko, Shincha sonrió, platónica. Bancha, por su parte, respondió a la interrogante de Riko con un desánimo que resultaba hasta palpable.
—Pues, no sé Riko-kun. Es que siempre que venimos a vuestro hogar, ¡papá nos deja en el mismo hotel para hacer las mismas cosas! es tan irritante, ussssh —admitió Bancha—. quizás, si salimos a dar un paseo por la aldea, y nos acompañas tú, papá no se va a molestar. Total, eres un ninja, ¿no? nada malo va a pasarnos. ¿Podemos, Riko-kun? ¡aquí mismo, ni tan lejos!
Bancha le miró parsimoniosa, mientras Shincha aguardaba expectante a su respuesta.
—Pues, no sé Riko-kun. Es que siempre que venimos a vuestro hogar, ¡papá nos deja en el mismo hotel para hacer las mismas cosas! es tan irritante, ussssh —admitió Bancha—. quizás, si salimos a dar un paseo por la aldea, y nos acompañas tú, papá no se va a molestar. Total, eres un ninja, ¿no? nada malo va a pasarnos. ¿Podemos, Riko-kun? ¡aquí mismo, ni tan lejos!
Bancha le miró parsimoniosa, mientras Shincha aguardaba expectante a su respuesta.
