16/08/2018, 21:17
La pelirroja no tardó en afirmar que así era, que conocía un sitio con mejores condiciones que la playa. Era difícil, aunque no del todo... ¿una piscina quizás? ¿un lago? La respuesta se hizo esperar un poco, dado que el Inuzuka continuó exponiendo la situación. Tras ello, la chica inquirió que la playa era una mala idea, puesto que podías refrescarte, pero poco más. Estabas totalmente expuesto al sol, y terminarías achicharrandote. Razón no le faltaba, la verdad. No tardó en revelar el lugar que proponía, el llamado jardín del cerezo.
«Un momento... ¿no será ese sitio donde estuve el otro día?»
Arqueó una ceja, dubitativo. Entre tanto, dejó caer que lo propio sería que se tomase antes un baño para quitarse la arena y refrescarse, así como Akane. Poco a poco, conforme sus palabras fluían, se fue acercando a Akane, quizás con la intención de acariciarlo. Como era de acostumbrar en su carácter, ni hizo por acercarse, ni hizo por alejarse. Estaba acostumbrado a que la gente le acariciase, pero ni fú ni fá...
Además, tenía el coco-loco, y al parecer estaba tremendo.
—Bueno... creo... ¿puede ser un parque céntrico? ¿uno que andaba entre varios edificios, pequeñito? no sabría decir si era ese su nombre, pero ciertamente tan solo había sombra... no había manera de refrescarse allí.
«¿Será que al final quiere intimidad...?»
La verdad, comenzaba a cuestionarse las posibles razones que le hacían a la chica querer llevarlo a otro lugar.
—Si es ese sitio, casi prefiero la playa, la verdad. Y Akane... mientras haya comida o bebida, opina lo mismo...
—Ababaur —confirmó, no demasiado entusiasmado.
«Un momento... ¿no será ese sitio donde estuve el otro día?»
Arqueó una ceja, dubitativo. Entre tanto, dejó caer que lo propio sería que se tomase antes un baño para quitarse la arena y refrescarse, así como Akane. Poco a poco, conforme sus palabras fluían, se fue acercando a Akane, quizás con la intención de acariciarlo. Como era de acostumbrar en su carácter, ni hizo por acercarse, ni hizo por alejarse. Estaba acostumbrado a que la gente le acariciase, pero ni fú ni fá...
Además, tenía el coco-loco, y al parecer estaba tremendo.
—Bueno... creo... ¿puede ser un parque céntrico? ¿uno que andaba entre varios edificios, pequeñito? no sabría decir si era ese su nombre, pero ciertamente tan solo había sombra... no había manera de refrescarse allí.
«¿Será que al final quiere intimidad...?»
La verdad, comenzaba a cuestionarse las posibles razones que le hacían a la chica querer llevarlo a otro lugar.
—Si es ese sitio, casi prefiero la playa, la verdad. Y Akane... mientras haya comida o bebida, opina lo mismo...
—Ababaur —confirmó, no demasiado entusiasmado.
~ No muerdas lo que no piensas comerte ~