31/08/2018, 13:23
(Última modificación: 31/08/2018, 16:31 por Uchiha Akame. Editado 1 vez en total.)
Ante la avalancha de críticas suspicaces por parte de los tres ninjas, Urashima se apresuró a recular.
—Está bien, está bien, por Amenokami —exclamó, alzando las manos con las palmas hacia los shinobi en gesto conciliador—. Es sólo que me parecería imposible...
Akame, por su parte, valoraba las hipótesis de sus compañeros con semblante calmado. Les dejó explayarse, primero a Karamaru y luego a Reika. Cuando la Yamanaka presentó la posibilidad de que el patrón de los pescadores estuviese, en realidad, trabajando para el Trucho Torcido, el joven jōnin asintió con gesto reflexivo.
—Parece muy probable. ¿No era él quien estaba disuadiendo, antes, al resto de pescadores de enfrentarse al Trucho y su banda? —inquirió, ante el gesto resignado de Urashima—. A la lonja, pues.
El Uchiha encabezó la marcha tras despedirse del rubio pescador y agradecerle por su ayuda. Primero desandaría el camino que les había llevado hasta el embarcadero, y luego encararía la lonja.
Al llegar, los ninja podrían ver que se trataba de un edificio grande, tipo nave industrial, de techos altos y grandes ventanales. Parecía bastante maltrecho, como si no hubiese sido mantenido ni usado en bastante tiempo. Tras un reconocimiento rápido, la única vía de entrada parecía ser la enorme puerta de doble hoja cuyas manetas estaban selladas por una gruesa cadena con varios candados de gran tamaño. Las ventanas tenían pesadas persianas metálicas echadas por dentro.
Ni rastro de Hisao a simple vista.
—Está bien, está bien, por Amenokami —exclamó, alzando las manos con las palmas hacia los shinobi en gesto conciliador—. Es sólo que me parecería imposible...
Akame, por su parte, valoraba las hipótesis de sus compañeros con semblante calmado. Les dejó explayarse, primero a Karamaru y luego a Reika. Cuando la Yamanaka presentó la posibilidad de que el patrón de los pescadores estuviese, en realidad, trabajando para el Trucho Torcido, el joven jōnin asintió con gesto reflexivo.
—Parece muy probable. ¿No era él quien estaba disuadiendo, antes, al resto de pescadores de enfrentarse al Trucho y su banda? —inquirió, ante el gesto resignado de Urashima—. A la lonja, pues.
El Uchiha encabezó la marcha tras despedirse del rubio pescador y agradecerle por su ayuda. Primero desandaría el camino que les había llevado hasta el embarcadero, y luego encararía la lonja.
Al llegar, los ninja podrían ver que se trataba de un edificio grande, tipo nave industrial, de techos altos y grandes ventanales. Parecía bastante maltrecho, como si no hubiese sido mantenido ni usado en bastante tiempo. Tras un reconocimiento rápido, la única vía de entrada parecía ser la enorme puerta de doble hoja cuyas manetas estaban selladas por una gruesa cadena con varios candados de gran tamaño. Las ventanas tenían pesadas persianas metálicas echadas por dentro.
Ni rastro de Hisao a simple vista.