2/09/2018, 13:11
—En realidad da igual, pero quizás sea mejor por allí, para que no se pongan a hervir por el camino, ¿no?
Ahí tenía que darle la razón, así que asintió ante lo dicho mientras esperaba a que el perro de Etsu lograse meterse en el agua para limpiar todo rastro de arena que tuviera en su pelaje. Mientras tanto, el muchacho que la acompañaba en ese instante informó de que, al ser su primer día; no había podido conocer todos los lugares pintorescos de su villa, así que no pudo culparle, ya se encargaría ella de enseñar parte del jardín al kusajin.
Por fin, el can de nombre Akane decidió a hundirse en las aguas de la Costa del Remolino, aunque el chapuzón fue lo que se dice corto, ya que tras unos segundos, el perro volvió corriendo a tierra firme, pareciendo... Bueno, lo que se dice un perro sin pelo.
O una rata demasiado grande.
Etsu comenzó a reírse, y ella, sin querer, soltó una risilla por lo bajo que pronto calló con sus manos. Pero Akane no pareció dejarle ser su objeto de burlas, por lo que le lanzó un mordisco que hizo callar a todo aquel que estuviera riendo. Tras un par de saltos a la pata coja, quejas y ladridos, Etsu informó que ya podían irse, pero...
—¿Estás seguro de que puedes andar? —Preguntó, señalando el lugar donde había recibido el mordisco.
Ahí tenía que darle la razón, así que asintió ante lo dicho mientras esperaba a que el perro de Etsu lograse meterse en el agua para limpiar todo rastro de arena que tuviera en su pelaje. Mientras tanto, el muchacho que la acompañaba en ese instante informó de que, al ser su primer día; no había podido conocer todos los lugares pintorescos de su villa, así que no pudo culparle, ya se encargaría ella de enseñar parte del jardín al kusajin.
Por fin, el can de nombre Akane decidió a hundirse en las aguas de la Costa del Remolino, aunque el chapuzón fue lo que se dice corto, ya que tras unos segundos, el perro volvió corriendo a tierra firme, pareciendo... Bueno, lo que se dice un perro sin pelo.
O una rata demasiado grande.
Etsu comenzó a reírse, y ella, sin querer, soltó una risilla por lo bajo que pronto calló con sus manos. Pero Akane no pareció dejarle ser su objeto de burlas, por lo que le lanzó un mordisco que hizo callar a todo aquel que estuviera riendo. Tras un par de saltos a la pata coja, quejas y ladridos, Etsu informó que ya podían irse, pero...
—¿Estás seguro de que puedes andar? —Preguntó, señalando el lugar donde había recibido el mordisco.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)