3/09/2018, 19:34
Juro continuó el camino, felizmente, sin saber que un imbécil y su perro cagon estaban acechando su delicioso olor. El chico se adentró más en la boca del perro mientras admiraba las obras arquitectónicas de los uzujin y la belleza de sus árboles. No se le pasó por la cabeza que era un buen parque para pasear perros.
Emitió un hondo suspiro, mientras caminaba. Supuso que al igual que el cerezo que aún no había florecido, quizá no había llegado en el mejor momento a aquel lugar.
Entonces, escuchó los ladridos.
Se sorprendió así mismo acelerando, en busca del causante. Era un perro. Podría ser un perro callejero, pero no lo creía. Estaba seguro de que tendría un dueño. Quizá todos los perros sonasen igual ladrando o no, pero él estaba casi seguro de que reconocía ese ladrido.
« Solo puede ser de Stuffy. Estoy seguro »
Junto al camino, en un banco, estaba Stuffy y su compañero humano. Juro se relajó un poco, pero una sonrisa se asomó por su rostro. Por fin. Quizá fuese suerte o destino, pero había encontrado a uno de los uzujin a los que más quería ver. Con la misma sonrisa, se acercó a ellos.
— ¡Nabi! ¡Stuffy! — exclamó —. ¡Me alegra veros! ¿Cómo estais?
Si permanecían sentados, Juro se sentaría con ellos, no sin antes tratar de acariciar al perro, con el que más o menos se llevaba decentemente.
Emitió un hondo suspiro, mientras caminaba. Supuso que al igual que el cerezo que aún no había florecido, quizá no había llegado en el mejor momento a aquel lugar.
Entonces, escuchó los ladridos.
Se sorprendió así mismo acelerando, en busca del causante. Era un perro. Podría ser un perro callejero, pero no lo creía. Estaba seguro de que tendría un dueño. Quizá todos los perros sonasen igual ladrando o no, pero él estaba casi seguro de que reconocía ese ladrido.
« Solo puede ser de Stuffy. Estoy seguro »
Junto al camino, en un banco, estaba Stuffy y su compañero humano. Juro se relajó un poco, pero una sonrisa se asomó por su rostro. Por fin. Quizá fuese suerte o destino, pero había encontrado a uno de los uzujin a los que más quería ver. Con la misma sonrisa, se acercó a ellos.
— ¡Nabi! ¡Stuffy! — exclamó —. ¡Me alegra veros! ¿Cómo estais?
Si permanecían sentados, Juro se sentaría con ellos, no sin antes tratar de acariciar al perro, con el que más o menos se llevaba decentemente.
Hablo / Pienso
Avatar hecho por la increible Eri-sama.
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Sellos implantados: Hermandad intrepida
- Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60