10/09/2018, 15:31
«Ya quisiera yo saberlo, si te lo iba a preguntar a vos cuando estuviésemos solos. Pero el tipo es un jounin, y muy joven, debe de tener varias cosas bajo la manga.»
Contestó mientras bajaba por las escaleras, sintiéndose raro al poder comunicarse sin tener al uzujin de por medio. No importaba cuántas veces lo hiciese, las habilidades de la rubia le seguían sorprendiendo.
«Pero si querés, y podés, mantené el canal abierto. Nunca sabes cuándo puede ser útil.»
Finalmente habían llegado a destino y se encontraron en una pequeña sala tenuemente iluminada por el Uchiha. Varis luces apagadas y un sin fin de cajas eran el paisaje predominante. El cenobita se dedicó a mirar, inseguro de si debía de tocar algo o inspeccionar, pero el morocho no tendría el mismo pensamiento. Sin siquiera verlo ya estaba echando el ojo no solo al interior de las cajas, sino también al interior de los paquetes que contenía.
Y lo que había en ese interior el calvo lo conocía, o casi.
— Hace cuánto no veo algo de eso, pero no sería lógico que haya por acá. Eso es medicina, se pone sobre las heridas... ya decía yo que me sonaba el olor, lo usábamos en el templo y funcionaba a la perfección— hablaba mientras se acercaba para poder ver bien lo que habían descubierto. Pero al acercarse lo suficiente pudo encontrar su error.
— Aunque lo recuerdo un poco más líquido... déjame probarlo.— Karamaru metió el dedo sin duda ni vergüenza para luego llevárselo a la boca esperando saborear un gusto conocido, pero no iba a poder ser.
Contestó mientras bajaba por las escaleras, sintiéndose raro al poder comunicarse sin tener al uzujin de por medio. No importaba cuántas veces lo hiciese, las habilidades de la rubia le seguían sorprendiendo.
«Pero si querés, y podés, mantené el canal abierto. Nunca sabes cuándo puede ser útil.»
Finalmente habían llegado a destino y se encontraron en una pequeña sala tenuemente iluminada por el Uchiha. Varis luces apagadas y un sin fin de cajas eran el paisaje predominante. El cenobita se dedicó a mirar, inseguro de si debía de tocar algo o inspeccionar, pero el morocho no tendría el mismo pensamiento. Sin siquiera verlo ya estaba echando el ojo no solo al interior de las cajas, sino también al interior de los paquetes que contenía.
Y lo que había en ese interior el calvo lo conocía, o casi.
— Hace cuánto no veo algo de eso, pero no sería lógico que haya por acá. Eso es medicina, se pone sobre las heridas... ya decía yo que me sonaba el olor, lo usábamos en el templo y funcionaba a la perfección— hablaba mientras se acercaba para poder ver bien lo que habían descubierto. Pero al acercarse lo suficiente pudo encontrar su error.
— Aunque lo recuerdo un poco más líquido... déjame probarlo.— Karamaru metió el dedo sin duda ni vergüenza para luego llevárselo a la boca esperando saborear un gusto conocido, pero no iba a poder ser.
"El miedo es el camino al lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira al odio, el odio al sufrimiento, y el sufrimiento al lado oscuro"
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
