10/09/2018, 17:51
Eri se apoyó en una de las lianas en lo que el chico develaba su inquietud. La chica no tardó en caer en cuenta, casi se había olvidado de ese pequeño gran detalle. Sin perder tiempo alguno, invitó a que la siguiesen de nuevo. No fue un camino largo, tan solo asomó hacia un linde que llevaba entre matorrales hacia la supuesta fuente. Desde allí donde estaban, ni se podía ver. La chica no pudo evitar sonreír de manera nerviosa. Quizás ella misma se hubiese percatado de que cerca, cerca, lo que se dice cerca... pues como que no estaba.
Etsu se llevó la mano hacia la coronilla, y la rascó un par de veces, sin saber muy bien qué añadir a la conversación. Entre tanto, rió también... —bueno, quien quiera pegarse ese baño tendrá que darse un pequeño paseo... jajaja.
A Akane casi le venía mejor, aunque ya estaba casi seco, raro sería que quisiera por propia voluntad volver a mojarse. Así pues, tomó posición estratégica —al lado de las bolsas de la compra— y se echó a la sombra del árbol. No estaba éstos días muy dispuesto a entrenar, la verdad. Pero en realidad, tampoco era algo a tener en cuenta... con ese calor, y ese pelaje, era una continua tortura tan solo el hecho de respirar.
Etsu dejó de nuevo la chaqueta en el suelo, se puso cómodo, y caminó un poco por alrededor. Observaba un poco el terreno, buscando con ello saber mas o menos cuanto podía excederse en su entrenamiento, qué movimientos hacer, y cuales dejar para otro momento. Tras unos segundos de deliberación, cayó en cuenta...
—Ésto... Eri. La verdad es que tenía en mente entrenar un poco de taijutsu, ando bastante centrado últimamente en un estilo del abuelo, pero.... bueno, para eso siempre hay tiempo. ¿Te apetece entrenar alguna cosa? ¿eres kunoichi, no?
La chica no había dicho nada al respecto, pero siendo que era de Uzushiogakure... raro sería que no se dedicase a ello, o que al menos tuviera unas nociones básicas.
Etsu se llevó la mano hacia la coronilla, y la rascó un par de veces, sin saber muy bien qué añadir a la conversación. Entre tanto, rió también... —bueno, quien quiera pegarse ese baño tendrá que darse un pequeño paseo... jajaja.
A Akane casi le venía mejor, aunque ya estaba casi seco, raro sería que quisiera por propia voluntad volver a mojarse. Así pues, tomó posición estratégica —al lado de las bolsas de la compra— y se echó a la sombra del árbol. No estaba éstos días muy dispuesto a entrenar, la verdad. Pero en realidad, tampoco era algo a tener en cuenta... con ese calor, y ese pelaje, era una continua tortura tan solo el hecho de respirar.
Etsu dejó de nuevo la chaqueta en el suelo, se puso cómodo, y caminó un poco por alrededor. Observaba un poco el terreno, buscando con ello saber mas o menos cuanto podía excederse en su entrenamiento, qué movimientos hacer, y cuales dejar para otro momento. Tras unos segundos de deliberación, cayó en cuenta...
—Ésto... Eri. La verdad es que tenía en mente entrenar un poco de taijutsu, ando bastante centrado últimamente en un estilo del abuelo, pero.... bueno, para eso siempre hay tiempo. ¿Te apetece entrenar alguna cosa? ¿eres kunoichi, no?
La chica no había dicho nada al respecto, pero siendo que era de Uzushiogakure... raro sería que no se dedicase a ello, o que al menos tuviera unas nociones básicas.
~ No muerdas lo que no piensas comerte ~