11/09/2018, 13:21
« ¿Qué demonios »
De repente, Reika se desplomó por el suelo.
— ¡Reika-san! — Le había dicho que cuidara su cuerpo. ¿Qué quería decir con eso?
De repente, el niño dejó de sollozar y habló. Dijo claramente su nombre, como si le conociera. Pero no había visto a ese chico en su vida. De hecho, Reika le dijo que lo atraería, y justo después, se había desplomado. Como si no tuviera conciencia. Como si...
« ¿Está controlando a ese niño de alguna forma? » — El niño cogió el pergamino y Juro tiró. Fue sencillo. Juro atrajo al niño por el agujero, mientras este se comportaba diligentemente.
Una vez lo sacó, el niño volvió a llorar otra vez. A su espalda, Reika se levantó. Juro supo que, quiera lo que quiera que le hubiera hecho, había parado. Por eso mismo, Juro cogió al niño entre sus brazos, y le puso el trapo en la boca, para evitar que respirara demasiado.
— Bien hecho, Reika-san. Sea lo que sea. Vamonos de aquí —. ¿Un justu capaz de controlar a otra persona a cambio de perder la consciencia? Eso era raro. Bastante raro.
Los dos shinobi y el niño salieron, y poco después, el edificio se derrumbó sobre sí mismo. Juro no pudo más que suspirar aliviado cuando le entregaban el niño a su padre. Por otro lado, Akame apareció, cansado, de haber corrido mucho, y les dijo que había logrado encontrar a un médico que estaba atendiendo a la mujer. También le dijo al hombre que debería mirar a su hijo por el humo. Juro asintió.
A su alrededor, todo se había normalizado. Aunque el muro se había caído, y los padres del niño desaparecido tampoco estaban. Juro esperó que hubieran encontrado al niño. El muro y el carromato le daba igual, eran negocios.
—¿Qué cojones ha podido causar todo esto? Tengo que averiguarlo... Reika-san, Juro-san. Estáis invitados a uniros a esta investigación, si es que no os importa interrumpir vuestras vacaciones. Yo debo hacerlo.
— Yo estoy contigo. No puedo estar de vacaciones después de algo así — murmuró Juro.
De repente, Reika se desplomó por el suelo.
— ¡Reika-san! — Le había dicho que cuidara su cuerpo. ¿Qué quería decir con eso?
De repente, el niño dejó de sollozar y habló. Dijo claramente su nombre, como si le conociera. Pero no había visto a ese chico en su vida. De hecho, Reika le dijo que lo atraería, y justo después, se había desplomado. Como si no tuviera conciencia. Como si...
« ¿Está controlando a ese niño de alguna forma? » — El niño cogió el pergamino y Juro tiró. Fue sencillo. Juro atrajo al niño por el agujero, mientras este se comportaba diligentemente.
Una vez lo sacó, el niño volvió a llorar otra vez. A su espalda, Reika se levantó. Juro supo que, quiera lo que quiera que le hubiera hecho, había parado. Por eso mismo, Juro cogió al niño entre sus brazos, y le puso el trapo en la boca, para evitar que respirara demasiado.
— Bien hecho, Reika-san. Sea lo que sea. Vamonos de aquí —. ¿Un justu capaz de controlar a otra persona a cambio de perder la consciencia? Eso era raro. Bastante raro.
Los dos shinobi y el niño salieron, y poco después, el edificio se derrumbó sobre sí mismo. Juro no pudo más que suspirar aliviado cuando le entregaban el niño a su padre. Por otro lado, Akame apareció, cansado, de haber corrido mucho, y les dijo que había logrado encontrar a un médico que estaba atendiendo a la mujer. También le dijo al hombre que debería mirar a su hijo por el humo. Juro asintió.
A su alrededor, todo se había normalizado. Aunque el muro se había caído, y los padres del niño desaparecido tampoco estaban. Juro esperó que hubieran encontrado al niño. El muro y el carromato le daba igual, eran negocios.
—¿Qué cojones ha podido causar todo esto? Tengo que averiguarlo... Reika-san, Juro-san. Estáis invitados a uniros a esta investigación, si es que no os importa interrumpir vuestras vacaciones. Yo debo hacerlo.
— Yo estoy contigo. No puedo estar de vacaciones después de algo así — murmuró Juro.
Hablo / Pienso
Avatar hecho por la increible Eri-sama.
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Sellos implantados: Hermandad intrepida
- Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60