14/09/2018, 00:43
El combate comenzaba con un primer movimiento de Etsu. Lo primero fue recortar las distancias, aunque éstas realmente no eran dantescas. Tras ello, un efímero puñetazo hacia el costado de la chica, al menos esa era la intención. Lamentablemente, la chica que afirmaba no ser para nada diestra en el combate, al menos tenía buenos reflejos. Unos reflejos que la llevaron a agacharse casi al instante, y girar levemente en lo que estiraba la pierna. El resultado, un patada barriendo con una clara intención; buscaba con ella desestabilizar al Inuzuka, y posiblemente hacerle caer a la hierba.
«Bien, bien... no eres tan mala como dices... ¿modestia?»
El Inuzuka tenía gran experiencia en el combate cuerpo a cuerpo, y por ello buscaba siempre los cinco pies al gato. Esquivarlo sería difícil, además de peligroso pues siempre hay una segunda intención. En todo buen ataque la hay. Así pues, realizó el movimiento mas obvio para la situación —al menos para Etsu— una defensa para dar lugar al contraataque.
«Vamos.» Con fuerza, aunque más técnica que fuerza, clavó la pierna en el suelo, dispuesto a impedir la trayectoria de la misma. Con el mismo impacto, un leve movimiento hacia la dirección contraria, circular en vez de recto. Un bloqueo impecable, digno del mejor alumno del Tekken.
«Primer pilar del Tekken. Defensa.»
Entre tanto, recogió rápidamente el errado puñetazo. Con las mismas, y aprovechando la defensa, lanzaría la pierna contraria a la que hizo la defensa, en pos de tirarla. Una patada simple y recta, con un propósito aún mas simple.
Acertase o no, buscaría mantener las distancias que tenían. Al fin y al cabo, estaba mas a gusto en distancias cortas.
«Bien, bien... no eres tan mala como dices... ¿modestia?»
El Inuzuka tenía gran experiencia en el combate cuerpo a cuerpo, y por ello buscaba siempre los cinco pies al gato. Esquivarlo sería difícil, además de peligroso pues siempre hay una segunda intención. En todo buen ataque la hay. Así pues, realizó el movimiento mas obvio para la situación —al menos para Etsu— una defensa para dar lugar al contraataque.
«Vamos.» Con fuerza, aunque más técnica que fuerza, clavó la pierna en el suelo, dispuesto a impedir la trayectoria de la misma. Con el mismo impacto, un leve movimiento hacia la dirección contraria, circular en vez de recto. Un bloqueo impecable, digno del mejor alumno del Tekken.
«Primer pilar del Tekken. Defensa.»
Entre tanto, recogió rápidamente el errado puñetazo. Con las mismas, y aprovechando la defensa, lanzaría la pierna contraria a la que hizo la defensa, en pos de tirarla. Una patada simple y recta, con un propósito aún mas simple.
Acertase o no, buscaría mantener las distancias que tenían. Al fin y al cabo, estaba mas a gusto en distancias cortas.
~ No muerdas lo que no piensas comerte ~