22/09/2018, 22:11
Eri agradeció al Inuzuka su comentario, su intento porque todo fuese mas ameno y amistoso. O simplemente por halagar sus reflejos. Con las mismas, comentó que sin embargo la técnica de combate del rastas era bastante buena, y terminó por preguntar si todos los Inuzuka eran tan bueno en combate cuerpo a cuerpo.
—Conozco pocos Inuzuka, pero a los pocos que conozco se les da muy bien, ya sea con un estilo u otro... De hecho, mi abuelo fue el fundador de un gran dojo en Kusagakure, y es considerado uno de los mejores luchadores de taijutsu del mundo.
¿Exagerado? si, con creces... pero en parte decía la verdad. No estaba de más decorarla.
Sin embargo, el combate —aunque fuese amistoso— continuaba, y era ahora Eri quien tomaba la iniciativa. La chica, con una velocidad envidiable, se lanzó al ataque recortando las distancias de manera fugaz. Con la distancia oportuna, lanzó una patada sin preámbulos directa al estómago de Etsu.
El rastas casi esquivó con un movimiento lateral hacia su derecha, buscando el interior de la defensa de la chica. Casi esquivó porque no fue solo un movimiento lateral, terminó de esquivar el golpe gracias a que con las mismas se agazapó para cargar su pierna con chakra. Al completar el movimiento, estaría lanzando una patada girando sobre sí mismo, y agachado por completo. Un movimiento arriesgado, pues no era la primera vez que lo esquivaban, pero que sin duda era una buena opción para derribar al oponente.
Su pierna buscaría la pierna de la chica, su único punto de apoyo.
—¡Konoha Reppū!
No tenía porqué, pero quiso dejar escapar el nombre de la técnica como método de control de la respiración. Además, quedaba guay. Aunque le golpeasen la cara en mitad de éste...
—Conozco pocos Inuzuka, pero a los pocos que conozco se les da muy bien, ya sea con un estilo u otro... De hecho, mi abuelo fue el fundador de un gran dojo en Kusagakure, y es considerado uno de los mejores luchadores de taijutsu del mundo.
¿Exagerado? si, con creces... pero en parte decía la verdad. No estaba de más decorarla.
Sin embargo, el combate —aunque fuese amistoso— continuaba, y era ahora Eri quien tomaba la iniciativa. La chica, con una velocidad envidiable, se lanzó al ataque recortando las distancias de manera fugaz. Con la distancia oportuna, lanzó una patada sin preámbulos directa al estómago de Etsu.
El rastas casi esquivó con un movimiento lateral hacia su derecha, buscando el interior de la defensa de la chica. Casi esquivó porque no fue solo un movimiento lateral, terminó de esquivar el golpe gracias a que con las mismas se agazapó para cargar su pierna con chakra. Al completar el movimiento, estaría lanzando una patada girando sobre sí mismo, y agachado por completo. Un movimiento arriesgado, pues no era la primera vez que lo esquivaban, pero que sin duda era una buena opción para derribar al oponente.
Su pierna buscaría la pierna de la chica, su único punto de apoyo.
—¡Konoha Reppū!
No tenía porqué, pero quiso dejar escapar el nombre de la técnica como método de control de la respiración. Además, quedaba guay. Aunque le golpeasen la cara en mitad de éste...
~ No muerdas lo que no piensas comerte ~