27/09/2018, 20:22
—Entendido —dijo el mesero, mientras anotaba y repasaba todo velozmente—. En unos minutos estarán listas las ordenes.
Con aquello dicho, se retiró. Entonces quedaron únicamente el joven de cabellos blancos y la muchacha del manto negro. Esta última se disculpó por el olvido correspondiente y se presentó con el nombre de Mei.
—Mi nombre es Hanamura Kazuma —correspondió él, con una leve inclinación de cabeza—, y también me es un gusto el conocerte.
Por un instante deseo preguntar sobre el apellido de la muchacha, si es que tenía uno o si era una hija no reconocida; pero ya había aprendido, no sin ciertos problemas, que había que tener suma moderación y cuidado cuando se dirigiesen preguntas a una fémina.
—Dime, Mei-san, ¿Qué te ha parecido la ciudad hasta ahora? —pregunto, mientras le sostenía la mirada con una serenidad casi impasible.
Con aquello dicho, se retiró. Entonces quedaron únicamente el joven de cabellos blancos y la muchacha del manto negro. Esta última se disculpó por el olvido correspondiente y se presentó con el nombre de Mei.
—Mi nombre es Hanamura Kazuma —correspondió él, con una leve inclinación de cabeza—, y también me es un gusto el conocerte.
Por un instante deseo preguntar sobre el apellido de la muchacha, si es que tenía uno o si era una hija no reconocida; pero ya había aprendido, no sin ciertos problemas, que había que tener suma moderación y cuidado cuando se dirigiesen preguntas a una fémina.
—Dime, Mei-san, ¿Qué te ha parecido la ciudad hasta ahora? —pregunto, mientras le sostenía la mirada con una serenidad casi impasible.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)