28/10/2018, 15:59
Eri sonrió de forma fraternal.
—Probablemente a la próxima logres ascender, eres una excelente kunoichi, y nadie puede negarlo.
—Gracias —correspondió ella, aunque no estaba del todo convencida.
Para empezar, ni siquiera podía imaginarse a sí misma plantándose de nuevo ante su Arashikage para pedirle que le diera una segunda oportunidad. No después de lo que había pasado y del castigo que le había impuesto. Ni se sentía capaz, ni sentía que pudiera merecer pedir algo así. Pero no habló al respecto. No contó nada de su castigo ni de sus inseguridades al respecto de volver a intentar realizar el examen de ascenso. Simplemente, lo dejó correr como el agua. Después de todo, Eri no era la única que se lo había sugerido en aquel tiempo. Hacía relativamente poco que Daruu le había disparado el mismo dardo.
—Para mí un batido de vainilla con una bolita de helado, por favor —pidió Eri, y la mujer terminó por marcharse con sus comandas.
Con aquello ya resuelto, Ayame se acercó el bloc y apoyó el extremo del lápiz en sus labios, con gesto pensativo. Fruncía el ceño, concentrada, mientras ladeaba la cabeza de un lado a otro. Al final, terminó por soltar una risilla amarga.
—¿No es irónico? Tanto tiempo esperando este momento... ¡Y ahora no sé ni por donde empezar! —comentó, sacudiendo la cabeza—. ¡Demonios, ni siquiera esto es digno de ir dirigido hacia alguien tan importante como es el Uzukage! ¿Una disculpa escrita con lápiz en una página arrancada? Lo suyo sería contar con un pergamino, una pluma y cera caliente para el sello. Con esta cutrez va a pensar que le estoy tomando el pelo...
—Probablemente a la próxima logres ascender, eres una excelente kunoichi, y nadie puede negarlo.
—Gracias —correspondió ella, aunque no estaba del todo convencida.
Para empezar, ni siquiera podía imaginarse a sí misma plantándose de nuevo ante su Arashikage para pedirle que le diera una segunda oportunidad. No después de lo que había pasado y del castigo que le había impuesto. Ni se sentía capaz, ni sentía que pudiera merecer pedir algo así. Pero no habló al respecto. No contó nada de su castigo ni de sus inseguridades al respecto de volver a intentar realizar el examen de ascenso. Simplemente, lo dejó correr como el agua. Después de todo, Eri no era la única que se lo había sugerido en aquel tiempo. Hacía relativamente poco que Daruu le había disparado el mismo dardo.
—Para mí un batido de vainilla con una bolita de helado, por favor —pidió Eri, y la mujer terminó por marcharse con sus comandas.
Con aquello ya resuelto, Ayame se acercó el bloc y apoyó el extremo del lápiz en sus labios, con gesto pensativo. Fruncía el ceño, concentrada, mientras ladeaba la cabeza de un lado a otro. Al final, terminó por soltar una risilla amarga.
—¿No es irónico? Tanto tiempo esperando este momento... ¡Y ahora no sé ni por donde empezar! —comentó, sacudiendo la cabeza—. ¡Demonios, ni siquiera esto es digno de ir dirigido hacia alguien tan importante como es el Uzukage! ¿Una disculpa escrita con lápiz en una página arrancada? Lo suyo sería contar con un pergamino, una pluma y cera caliente para el sello. Con esta cutrez va a pensar que le estoy tomando el pelo...

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)