28/10/2018, 23:45
—Si te soy sincera, lo que menos me preocupa es lo que piense de mí. El Pacto se ha roto por mi culpa, eso es lo que me preocupa. Lo que quiero es que las relaciones entre las aldeas vuelvan a ser lo que eran antes. Y sé que es difícil, terriblemente difícil. Pero no puedo quedarme de brazos cruzados sabiendo que yo he sido el detonante de todo esto.
Eri negó ligeramente con la cabeza, haciendo que su peinado se moviese al compás de su movimiento. Sabía que no había sido del todo su culpa, sino pequeños trozos de problemas que se habían ido juntando hasta crear una gran bomba, detonando cuando ella explotó. Sabía que parte de la culpa la tenía Datsue, pero él no sabía lo que Ayame guardaba en su interior, al igual que hacía él.
Para ella no había un solo culpable, sino que todos habían sido cómplices de algo que parecía que todos habían previsto, pero que nadie logró detener.
Por eso que Aotsuki Ayame brindase aquel apoyo con el nuevo Tratado de Paz que acababan de firmar con un apretón de manos la daba fuerzas para continuar luchando, aunque fuera solo desde las sombras.
—Por cierto, Eri-s... chan. No dejes que nadie, aparte de ti y de Uzukage-sama claro está, se entere de la existencia de esta carta, por favor.
—No te preocupes, la carta se quedará sellada hasta que pueda hablar con Uzukage-sama en persona —prometió, fiándose de ella.
Ya no necesitaba leerla, pues confiaba plenamente en la muchacha que tenía delante.
Eri negó ligeramente con la cabeza, haciendo que su peinado se moviese al compás de su movimiento. Sabía que no había sido del todo su culpa, sino pequeños trozos de problemas que se habían ido juntando hasta crear una gran bomba, detonando cuando ella explotó. Sabía que parte de la culpa la tenía Datsue, pero él no sabía lo que Ayame guardaba en su interior, al igual que hacía él.
Para ella no había un solo culpable, sino que todos habían sido cómplices de algo que parecía que todos habían previsto, pero que nadie logró detener.
Por eso que Aotsuki Ayame brindase aquel apoyo con el nuevo Tratado de Paz que acababan de firmar con un apretón de manos la daba fuerzas para continuar luchando, aunque fuera solo desde las sombras.
—Por cierto, Eri-s... chan. No dejes que nadie, aparte de ti y de Uzukage-sama claro está, se entere de la existencia de esta carta, por favor.
—No te preocupes, la carta se quedará sellada hasta que pueda hablar con Uzukage-sama en persona —prometió, fiándose de ella.
Ya no necesitaba leerla, pues confiaba plenamente en la muchacha que tenía delante.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)