1/11/2018, 16:55
Cuando volvió a la mesa, vio a Ayame con los mofletes inflados y sonrió traviesa.
—Más te vale decirme lo que te debo, porque no voy a dejar que me invites, Eri-chan.
Pero no pudo seguir la broma pues después de aquello vino la pregunta. Al parecer no se la esperaba, y era normal pues ni ella sabía de dónde había salido, así que simplemente esperó. Observó los movimientos de la kunoichi, al parecer no muy convencida de lo que quería decir, hasta que habló:
—Si te soy sincera... No lo sé. Yo no debería estar aquí, de hecho. Mi mente me decía que no quería verte, ¡tenía miedo después de lo que pasó en Uzushiogakure! Pero... mi corazón me empujó a hacerlo. De hecho, me habría gustado venir para cuando se celebraba el festival de música... Pero no pude hacerlo. ¿Y todo por qué? ¿De verdad tenía la esperanza de verte aquí? Era una lucha constante entre lo que quería y lo que debía hacer
Eri se rascó la nuca. ¿Era tan importante para ella? Una calidez agradable se instauró en su pecho, y una tímida sonrisa se asomó por sus labios hasta crear un ligero hoyuelo arriba de su mejilla derecha. Se sentía importante, y a veces era algo que ni si quiera sentía que era.
—¿Y tú, Eri-chan? ¿Por qué has venido?
—Quise haber venido durante el festival —murmuró, borrando lentamente su sonrisa hasta quedar en un recuerdo de lo que había sido—. Pero no pude por una misión, la verdad... Es que quería volver aquí, tenía una vaga esperanza de que podía encontrarte de nuevo el mismo día que nos conocimos, pero... —hizo una pausa, suspirando—. Aunque no había podido, hoy te he visto, así que creo que no poder venir hizo que te pudiera ver, así que salgo ganando.
La podía considerar como su primera amiga, y eso era algo irremplazable.
—Más te vale decirme lo que te debo, porque no voy a dejar que me invites, Eri-chan.
Pero no pudo seguir la broma pues después de aquello vino la pregunta. Al parecer no se la esperaba, y era normal pues ni ella sabía de dónde había salido, así que simplemente esperó. Observó los movimientos de la kunoichi, al parecer no muy convencida de lo que quería decir, hasta que habló:
—Si te soy sincera... No lo sé. Yo no debería estar aquí, de hecho. Mi mente me decía que no quería verte, ¡tenía miedo después de lo que pasó en Uzushiogakure! Pero... mi corazón me empujó a hacerlo. De hecho, me habría gustado venir para cuando se celebraba el festival de música... Pero no pude hacerlo. ¿Y todo por qué? ¿De verdad tenía la esperanza de verte aquí? Era una lucha constante entre lo que quería y lo que debía hacer
Eri se rascó la nuca. ¿Era tan importante para ella? Una calidez agradable se instauró en su pecho, y una tímida sonrisa se asomó por sus labios hasta crear un ligero hoyuelo arriba de su mejilla derecha. Se sentía importante, y a veces era algo que ni si quiera sentía que era.
—¿Y tú, Eri-chan? ¿Por qué has venido?
—Quise haber venido durante el festival —murmuró, borrando lentamente su sonrisa hasta quedar en un recuerdo de lo que había sido—. Pero no pude por una misión, la verdad... Es que quería volver aquí, tenía una vaga esperanza de que podía encontrarte de nuevo el mismo día que nos conocimos, pero... —hizo una pausa, suspirando—. Aunque no había podido, hoy te he visto, así que creo que no poder venir hizo que te pudiera ver, así que salgo ganando.
La podía considerar como su primera amiga, y eso era algo irremplazable.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)