2/11/2018, 16:21
Mientras un calvo se alejaba, el otro se acercaba. Uno con la mirada perdida y confundido, el otro determinado a acabar con lo que tenía delante. Ambos Daruu, él mismo y el visto por Karamaru, lograron quedar en la posición, quietos expectantes a las acciones de su compañero. Pero no se quedarían inactivos mucho tiempo.
El monje no pudo ver que fue lo que le había lanzado, si es que lo había hecho, pero por sus movimientos instintivamente se movió a un lado dejando pasar las invisibles- para él- armas del Amedama. Fue en ese instante en el que los ojos volvieron a brillar de aquel carmesí intenso. Pero esta vez, esta vez, ninguno de los dos lo notaría.
«P-por qué me ataca.... No puede ser Daruu… no lo es...»
La risa, en singular, sonó mucho más fuerte que las veces anteriores, más penetrante. La procedencia era obvia, clara. Sus propias cabezas. El cenobita titubeó, apretó con fuerzas el kunai con su mano sudorosa y pensó sobre qué hacer. Si aquel no era su compañero... no debía tratarlo como tal.
— ¡Karamaru, idiota! ¡Te voy a enfrentar con Genjutsu!
— ¿¡Qué está pasando!?— se susurraría a si mismo un confundido Karamaru, pero a los oídos del peliazul no llegarían las mismas palabras, ni con el mismo tono— ¿¡Qué estás tramando!?
Imitando a su homólogo el calvo lanzó su kunai con fuerzas en dirección a Daruu aunque sin intención de golpear, una descarga de impotencia.
El monje no pudo ver que fue lo que le había lanzado, si es que lo había hecho, pero por sus movimientos instintivamente se movió a un lado dejando pasar las invisibles- para él- armas del Amedama. Fue en ese instante en el que los ojos volvieron a brillar de aquel carmesí intenso. Pero esta vez, esta vez, ninguno de los dos lo notaría.
«P-por qué me ataca.... No puede ser Daruu… no lo es...»
La risa, en singular, sonó mucho más fuerte que las veces anteriores, más penetrante. La procedencia era obvia, clara. Sus propias cabezas. El cenobita titubeó, apretó con fuerzas el kunai con su mano sudorosa y pensó sobre qué hacer. Si aquel no era su compañero... no debía tratarlo como tal.
— ¡Karamaru, idiota! ¡Te voy a enfrentar con Genjutsu!
— ¿¡Qué está pasando!?— se susurraría a si mismo un confundido Karamaru, pero a los oídos del peliazul no llegarían las mismas palabras, ni con el mismo tono— ¿¡Qué estás tramando!?
Imitando a su homólogo el calvo lanzó su kunai con fuerzas en dirección a Daruu aunque sin intención de golpear, una descarga de impotencia.
"El miedo es el camino al lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira al odio, el odio al sufrimiento, y el sufrimiento al lado oscuro"
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
