3/11/2018, 03:28
El uzujin pudo comprobar como los ojos de Shida, desolados, se llenaban de vida. Una luz perenne se despotricó en su semblante revitalizándolo en el acto. Todo gracias a la idea de Kaguya Riko.
—Oh, Riko-kun. ¿Harías eso por mí?
O quizás no por aquel viejo maltrecho, sino por los billetes que no se iba a ganar si fallaba aquella maldita misión. Fuera una o la otra, Shida-sama estaba encantado con la propuesta del joven genin. Así actúan los ninja, pensó.
—Oh, Riko-kun. ¿Harías eso por mí?
O quizás no por aquel viejo maltrecho, sino por los billetes que no se iba a ganar si fallaba aquella maldita misión. Fuera una o la otra, Shida-sama estaba encantado con la propuesta del joven genin. Así actúan los ninja, pensó.
