3/11/2018, 23:43
"Tomar nota: Lengua floja, carácter volátil." Apuntó mentalmente mientras observaba a Datsue plantarle cara al recién llegado. También observó de reojo cómo Riko se resignaba, ambos seguramente tendría que intervenir en una pelea de cantina para separar a los involucrados. "Encaja bien con el perfil de provocador que me dijeron, así que al final de cuentas se confirman mis sospechas." Era una lástima, no quería dejar a medias su batido pero la situación lo ameritaba.
—¡Y para colmo respondón!— Dejó escapar algo de humo de su boca. —Los niñatos de estos tiempos son cada vez más irresponsables y malcriados. ¿Sabes siquiera que eso que te estás bebiendo es un tequila de 75,5 grados?— Se ajustó el ala del sombrero mientras giraba sobre sus talones para encararlo.
Tenía todo el perfil de un típico bandolero: Sombrero negro, botas con espuelas, pantalón vaquero, navajas en su cinturón, un pañuelo corinto en el cuello, una cabellera rubia hasta arriba de los hombros y unos ojos azules cristalinos cómo agua. Sin duda alguna Bāndo era un estereotipo andante. Como tal, no iba a permitir que un mocoso insolente dañara su reputación.
—Atrás chicos, yo basto para poner en su lugar a este forastero— Anunció mientras deslizaba sus dedos con presteza hacia su cinturón. —Estos extranjeros que vienen aquí sin entender cómo funcionan las cosas— En un parpadeo y sin que ninguno de los tres presentes pudiera notarlo en primera instancia, tenía tres navajas en cada mano, intercaladas en sus dedos. No eran cuchillas normales, sino que tenían una forma similar a las picas de los naipes. Quisieran admitirlo o no, era bastante presto cuando se trataba de manejar cualquier arma punzo-cortante. —¿Ves esto? Cooooortaaaan, no me obligues a usarlas contra ti, ¿sí?— Sonreía.
—Ay por favor, ¿de verdad van a montar una escenita?— Negó con la cabeza para luego beber del vaso sin emplear la pajilla, con tal de terminárselo rápido. —Qué poca monta—. Entrecerró los ojos mientras observaba a ambos, le parecía demasiado bajo pelearse en un bar con la constante de arruinar el buen ambiente que se tenía. Fijó los ojos en las navajas, pues se notaba que no era un bandido cualquiera, pero si los rumores eran ciertos aquel muchacho -que no era otra cosa sino un shinobi de Uzushio- no era un novato tampoco.
—¿Qué planean exactamente ustedes dos par de subnormales?— Dijo la cantinera con un claro disgusto.
—¡Y para colmo respondón!— Dejó escapar algo de humo de su boca. —Los niñatos de estos tiempos son cada vez más irresponsables y malcriados. ¿Sabes siquiera que eso que te estás bebiendo es un tequila de 75,5 grados?— Se ajustó el ala del sombrero mientras giraba sobre sus talones para encararlo.
Tenía todo el perfil de un típico bandolero: Sombrero negro, botas con espuelas, pantalón vaquero, navajas en su cinturón, un pañuelo corinto en el cuello, una cabellera rubia hasta arriba de los hombros y unos ojos azules cristalinos cómo agua. Sin duda alguna Bāndo era un estereotipo andante. Como tal, no iba a permitir que un mocoso insolente dañara su reputación.
—Atrás chicos, yo basto para poner en su lugar a este forastero— Anunció mientras deslizaba sus dedos con presteza hacia su cinturón. —Estos extranjeros que vienen aquí sin entender cómo funcionan las cosas— En un parpadeo y sin que ninguno de los tres presentes pudiera notarlo en primera instancia, tenía tres navajas en cada mano, intercaladas en sus dedos. No eran cuchillas normales, sino que tenían una forma similar a las picas de los naipes. Quisieran admitirlo o no, era bastante presto cuando se trataba de manejar cualquier arma punzo-cortante. —¿Ves esto? Cooooortaaaan, no me obligues a usarlas contra ti, ¿sí?— Sonreía.
—Ay por favor, ¿de verdad van a montar una escenita?— Negó con la cabeza para luego beber del vaso sin emplear la pajilla, con tal de terminárselo rápido. —Qué poca monta—. Entrecerró los ojos mientras observaba a ambos, le parecía demasiado bajo pelearse en un bar con la constante de arruinar el buen ambiente que se tenía. Fijó los ojos en las navajas, pues se notaba que no era un bandido cualquiera, pero si los rumores eran ciertos aquel muchacho -que no era otra cosa sino un shinobi de Uzushio- no era un novato tampoco.
—¿Qué planean exactamente ustedes dos par de subnormales?— Dijo la cantinera con un claro disgusto.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
