14/11/2018, 00:29
El Kaguya asintió ante las palabras del médico, que por lo menos era prudente y sabía que no era su deber meterse en una pelea siempre que no fuera necesario, si no que tenía que encargarse de los posibles heridos que resultasen de la misma.
Pero la escena que vio en la calle le dejó helado por unos momentos, había incluso algún fuego a lo largo de la calle que dejaba ver cómo de peliaguda estaba la cosa y lo peor fue ver al dichoso Bandō de nuevo en el medio de la pelea, hablando como si todo aquello fuera suyo y Riko arrugó la nariz.
«Esto no merece la pe...»
Estaba a punto de dar media vuelta y volver a su habitación cuando consiguió ver una gran corriente de agua proveniente de uno de los desconocidos con los que Bandō se estaba enfrentando, y entonces su atención volvió a estar en el lugar de la pelea.
—Se los vamos a advertir por última vez. No queremos más problemas. Están filtrando el agua del río para no pagarnos el impuesto del pozo, no podemos permitir eso.
Por lo visto, todo aquel jaleo venía por algo de lo más típico: dinero. Eso sí, un dinero que, al parecer, no merecían dado que el pozo lo habían tomado a la fuerza, por lo que era normal que el pueblo se rebelase contra aquel impuesto.
—¿Qué está pasando? ¿De qué hablan? — Le preguntaría el uzujin a Asobu.
Pero la escena que vio en la calle le dejó helado por unos momentos, había incluso algún fuego a lo largo de la calle que dejaba ver cómo de peliaguda estaba la cosa y lo peor fue ver al dichoso Bandō de nuevo en el medio de la pelea, hablando como si todo aquello fuera suyo y Riko arrugó la nariz.
«Esto no merece la pe...»
Estaba a punto de dar media vuelta y volver a su habitación cuando consiguió ver una gran corriente de agua proveniente de uno de los desconocidos con los que Bandō se estaba enfrentando, y entonces su atención volvió a estar en el lugar de la pelea.
—Se los vamos a advertir por última vez. No queremos más problemas. Están filtrando el agua del río para no pagarnos el impuesto del pozo, no podemos permitir eso.
Por lo visto, todo aquel jaleo venía por algo de lo más típico: dinero. Eso sí, un dinero que, al parecer, no merecían dado que el pozo lo habían tomado a la fuerza, por lo que era normal que el pueblo se rebelase contra aquel impuesto.
—¿Qué está pasando? ¿De qué hablan? — Le preguntaría el uzujin a Asobu.
![[Imagen: tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif]](https://78.media.tumblr.com/ef716a7a224d02d15153150120153d79/tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif)
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