18/12/2018, 01:28
(Última modificación: 18/12/2018, 01:30 por King Roga. Editado 1 vez en total.)
...Y lo que allí encontró fue una escena al más puro estilo de las películas del oeste. Criminales, mujeres llorando, fogatas ardientes. El único problema era que no se trataba de una actuación, sino de una crisis. La luna se escandalizó con el incidente y levantó las faldas del cielo para cubrirse con las nubes. Los que hacían de héroes eran Riko y Rōga, con las dificultades que aquello conllevaba.
—¡Fuu!— No pudo decir nada más al ver al clon de huesos deshacerse y desaparecer. —Demonios— Ladeó la cabeza para buscar al ejecutor y creyó localizarlo en medio de un combate con uno de los criminales. —Al diablo. Lamento no poder ayudarles más, pero otras cosas necesitan de mi atención, y por cosas me refiero a esos rufianes— Aseveró.
—¿Estás seg-? Pero antes de poder preguntar algo el muchacho ya se había lanzado a correr en medio de la trifulca.
—No nos distraigamos, debemos llevar a estas personas adentro. ¡Vamos, vamos!— Apremió el médico a la muchacha para transportar a los heridos.
Lejos de ahí, Riko se interpuso entre el renegado y el bandido.
—Oye, no soy damisela en peligro para necesitar tu ayuda— Intervino Bandō.
—¿De qué circo te sacaron...?— Inquirió al ver los huesos del uzujin brotar hacia afuera. Apenas tuvo tiempo para reaccionar cuando el Kaguya empezó a rotar, recibiendo algunos cuantos cortes superficiales antes de saltar para atrás con tal de evadir la fuerza centrífuga del ataque. El tipo no sólo era perspicaz, sino bastante diestro también. Al menos, en eso le superaba. —Creí que solo habían dos shinobis en la zona—. Realizó un simple sello con una mano y escupió otra nube de polvo, esta vez no tan densa ni tan grande cómo la primera pero que de todas formas era molesta. —La consistencia de tu chakra es tan lamentable que no pude percatarme de tu presencia antes, aunque no tengo ningún interés en alargar esto más de lo necesario—. Justo al terminar de decir aquello, una bala de aire comprimido de no más de ochenta centímetros de diámetro se dirigiría de frente hacia Riko, que de impactar le empujaría con bastante fuerza hacia atrás.
El Youtsuki no podía llegar hasta su posición, pues el paso se le vio cortado por los otros dos criminales que amenazaban con rematar al gigantón que se retorcía en el suelo.
—¡Métanse con alguien de su tamaño!— Nunca antes esa frase había sonado tan fuera de lugar, aunque el mensaje era lo que menos importaba. Lo importante era cómo se sacaba dos shuriken de su chaqueta con la mano derecha y las lanzaba en dirección al líder, aunque estas estaban bastante separadas entre sí y parecía que iban a pasarle a los lados. Mientras, el chakra chillaba y brillaba en su zurda, realizando un movimiento semi circular para disparar varias agujas en contra del de los ojos vendados.
—Sadao volvió a equivocarse de nuevo— Las agujas aparentemente se clavaron en su cuerpo, pero de inmediato una nube de humo lo cubrió y en su lugar sólo quedó un tonel para agua vacío y con varios agujeros.
—¡No me jodan!— Exclamó molesto mientras volteaba a ver al otro sujeto.
Para su sorpresa, el hombre estaba de pie, con una wakizashi en mano, en la cual yacían enredadas colgando las dos shurikens, pendiendo de un hilo.
"Ay no. Ahora quedé cómo un idiota."
AO Revelada: Atar hilo en medio de 2 shurikens.
—¡Fuu!— No pudo decir nada más al ver al clon de huesos deshacerse y desaparecer. —Demonios— Ladeó la cabeza para buscar al ejecutor y creyó localizarlo en medio de un combate con uno de los criminales. —Al diablo. Lamento no poder ayudarles más, pero otras cosas necesitan de mi atención, y por cosas me refiero a esos rufianes— Aseveró.
—¿Estás seg-? Pero antes de poder preguntar algo el muchacho ya se había lanzado a correr en medio de la trifulca.
—No nos distraigamos, debemos llevar a estas personas adentro. ¡Vamos, vamos!— Apremió el médico a la muchacha para transportar a los heridos.
Lejos de ahí, Riko se interpuso entre el renegado y el bandido.
—Oye, no soy damisela en peligro para necesitar tu ayuda— Intervino Bandō.
—¿De qué circo te sacaron...?— Inquirió al ver los huesos del uzujin brotar hacia afuera. Apenas tuvo tiempo para reaccionar cuando el Kaguya empezó a rotar, recibiendo algunos cuantos cortes superficiales antes de saltar para atrás con tal de evadir la fuerza centrífuga del ataque. El tipo no sólo era perspicaz, sino bastante diestro también. Al menos, en eso le superaba. —Creí que solo habían dos shinobis en la zona—. Realizó un simple sello con una mano y escupió otra nube de polvo, esta vez no tan densa ni tan grande cómo la primera pero que de todas formas era molesta. —La consistencia de tu chakra es tan lamentable que no pude percatarme de tu presencia antes, aunque no tengo ningún interés en alargar esto más de lo necesario—. Justo al terminar de decir aquello, una bala de aire comprimido de no más de ochenta centímetros de diámetro se dirigiría de frente hacia Riko, que de impactar le empujaría con bastante fuerza hacia atrás.
El Youtsuki no podía llegar hasta su posición, pues el paso se le vio cortado por los otros dos criminales que amenazaban con rematar al gigantón que se retorcía en el suelo.
—¡Métanse con alguien de su tamaño!— Nunca antes esa frase había sonado tan fuera de lugar, aunque el mensaje era lo que menos importaba. Lo importante era cómo se sacaba dos shuriken de su chaqueta con la mano derecha y las lanzaba en dirección al líder, aunque estas estaban bastante separadas entre sí y parecía que iban a pasarle a los lados. Mientras, el chakra chillaba y brillaba en su zurda, realizando un movimiento semi circular para disparar varias agujas en contra del de los ojos vendados.
—Sadao volvió a equivocarse de nuevo— Las agujas aparentemente se clavaron en su cuerpo, pero de inmediato una nube de humo lo cubrió y en su lugar sólo quedó un tonel para agua vacío y con varios agujeros.
—¡No me jodan!— Exclamó molesto mientras volteaba a ver al otro sujeto.
Para su sorpresa, el hombre estaba de pie, con una wakizashi en mano, en la cual yacían enredadas colgando las dos shurikens, pendiendo de un hilo.
"Ay no. Ahora quedé cómo un idiota."
AO Revelada: Atar hilo en medio de 2 shurikens.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
