14/01/2019, 15:27
Mido escuchó con atención la explicación que Reiji le daba, rascándose la barbilla varias veces y suspirando cuando escuchó el relato completamente entero que le daba el muchacho.
—Imagino que por eso nadie quería entrar ahí... —zanjó él—. Mi culpa por no haberlo limpiado bien.
Se acercó al aula en cuestión y echó una ojeada rápida, luego se giró a Reiji.
—Bueno, de esto ya me encargo yo que pronto se acaba mi jornada, así que con esto ya tienes más que suficiente, has terminado — informó el de mantenimiento, sacando de uno de sus bolsillos un pergamino que le entregó al chico—. Entrega esto en el Edificio del Uzukage y habrás terminado tu misión, y bueno, muchas gracias por la ayuda, lo haces bastante bien.
Aquello último lo dijo sonriente, bastante satisfecho con la ayuda.
—Imagino que por eso nadie quería entrar ahí... —zanjó él—. Mi culpa por no haberlo limpiado bien.
Se acercó al aula en cuestión y echó una ojeada rápida, luego se giró a Reiji.
—Bueno, de esto ya me encargo yo que pronto se acaba mi jornada, así que con esto ya tienes más que suficiente, has terminado — informó el de mantenimiento, sacando de uno de sus bolsillos un pergamino que le entregó al chico—. Entrega esto en el Edificio del Uzukage y habrás terminado tu misión, y bueno, muchas gracias por la ayuda, lo haces bastante bien.
Aquello último lo dijo sonriente, bastante satisfecho con la ayuda.
