23/01/2019, 21:55
—¡Ay por favor no me hagas ese teatro!— Cómo si las palabras del Yotsuki fueran el conjuro necesario para que el Uchiha volviese a su estado natural, este de la nada pasó nuevamente a aquejarse del malestar estomacal. En un inicio creyó que sólo estaba jugando, pero el cambio de coloración en al piel no era algo que pudieses imitar tomando clases básicas de actuación, por lo que tuvo que suspiró y agachó un poco la cabeza para verle.
—Bueno, tomaré eso cómo un sí. Si quieres apóyate en mi hombro para llevarte adentro, que se nos olvidó pedir una camilla para ti—. Sonrío cómo si nada hubiese pasado, recuperando su alegría.
Más pronto que tarde, regresó la mesera acompañada de algunos aldeanos y dos camillas de distinto tamaño. Entre los presentes, fue la cantinera quién decidió observar de cerca al joven Kaguya, pasando con cuidado su mano por la parte trasera de su cabeza.
—No parece haberse lastimado ninguna vértebra, y aparentemente la herida sólo es superficial. Sin embargo, habrá que llevarlo al consultorio donde están Asobu y el Dr. Hayashi pues quizás necesite algunos puntos además de vendaje— Habló severamente.
—No pensé que usted supiera de estas cosas— Alzó la ceja, incrédulo ante las palabras de la señora.
—He estado envuelta en situaciones así más de lo que crees. De tanto lidiar con ello uno termina aprendiendo con el paso del tiempo— le dijo mientras con su mano llamaba a los demás para que le ayudasen. —Mantengan el cuello recto para que respire bien, luego, ayúdenme con Mano Cortada— ordenó.
Mientras empezaban a llevarse a los heridos, a lo lejos la silueta de cierta pelirroja se asomaba por el horizonte, acompañada de un sujeto con vestiduras similares a las de Bandō, pero estas se diferenciaban al ser de un color blanco cremoso, además que el hombre era de cabellos y ojos azabache, con una barba de candado. Se mantendrían alejados, hablando con algunos de los curiosos mientras se acercaban a donde quedó el jefe de los criminales.
—Supongo que querrán que les rinda cuentas, no creo que le quede mucho— Pensó en voz alta.
Si todo seguía su curso, serían llevados al interior del hotel, donde habían sacado algunas colchonetas para tratar a los heridos en el gran salón que ahora parecía más un albergue para desastres que un recinto para turistas. Dado que externamente el Uchiha no lucía ningún daño superficial, simplemente dejarían que se recostara, mientras que a los casos severos eran llevados en carretas a otro sitio.
—Bueno, tomaré eso cómo un sí. Si quieres apóyate en mi hombro para llevarte adentro, que se nos olvidó pedir una camilla para ti—. Sonrío cómo si nada hubiese pasado, recuperando su alegría.
Más pronto que tarde, regresó la mesera acompañada de algunos aldeanos y dos camillas de distinto tamaño. Entre los presentes, fue la cantinera quién decidió observar de cerca al joven Kaguya, pasando con cuidado su mano por la parte trasera de su cabeza.
—No parece haberse lastimado ninguna vértebra, y aparentemente la herida sólo es superficial. Sin embargo, habrá que llevarlo al consultorio donde están Asobu y el Dr. Hayashi pues quizás necesite algunos puntos además de vendaje— Habló severamente.
—No pensé que usted supiera de estas cosas— Alzó la ceja, incrédulo ante las palabras de la señora.
—He estado envuelta en situaciones así más de lo que crees. De tanto lidiar con ello uno termina aprendiendo con el paso del tiempo— le dijo mientras con su mano llamaba a los demás para que le ayudasen. —Mantengan el cuello recto para que respire bien, luego, ayúdenme con Mano Cortada— ordenó.
Mientras empezaban a llevarse a los heridos, a lo lejos la silueta de cierta pelirroja se asomaba por el horizonte, acompañada de un sujeto con vestiduras similares a las de Bandō, pero estas se diferenciaban al ser de un color blanco cremoso, además que el hombre era de cabellos y ojos azabache, con una barba de candado. Se mantendrían alejados, hablando con algunos de los curiosos mientras se acercaban a donde quedó el jefe de los criminales.
—Supongo que querrán que les rinda cuentas, no creo que le quede mucho— Pensó en voz alta.
Si todo seguía su curso, serían llevados al interior del hotel, donde habían sacado algunas colchonetas para tratar a los heridos en el gran salón que ahora parecía más un albergue para desastres que un recinto para turistas. Dado que externamente el Uchiha no lucía ningún daño superficial, simplemente dejarían que se recostara, mientras que a los casos severos eran llevados en carretas a otro sitio.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
