2/02/2019, 23:59
—¿Ya te he dicho que hablas cómo un viejo? Si no, pues debes saberlo. Pareces un anciano diciendo cosas cómo esa—. Sonrió.
"Ni mi abuelo se comporta así." Aún siendo un shinobi retirado por incapacidad, era la persona con más carácter que conocía. Poco más de seis décadas encima, aunque con una calidad de vida bajísima con secuelas de numerosos combates tras su espalda. "Cómo mínimo he de divertirme un poco en el camino, si no encuentro lo mejor de cada momento, de nada ha servido." Se tronó los dedos mientras empezaba a caminar.
—Vamos, pues— instó al Uchiha a seguirle hasta el exterior.
En las afueras, el sitio estaba desierto -más de lo habitual-. La desolación era marcada, con varios maderos chamuscados que terminaron apilados por montones en las esquinas. Los negocios, con las puertas cerradas. Las casas particulares, con cortinas que impedían ver a través de sus ventanas. Sus pobladores no acababan de recuperarse aún del susto, mostrando resquemor y encerrándose detrás de las paredes. Algunas zonas ennegrecidas, mezclando ceniza con la propia arena que el viento arrastraba. Había unas misteriosas nubes en el cielo, tan extrañas cómo podía ser el sol en Amegakure.
—Yeez— Fue lo único que pudo exclamar mientras caminaba por aquellas llanas calles hechas de tierra.
"Ni mi abuelo se comporta así." Aún siendo un shinobi retirado por incapacidad, era la persona con más carácter que conocía. Poco más de seis décadas encima, aunque con una calidad de vida bajísima con secuelas de numerosos combates tras su espalda. "Cómo mínimo he de divertirme un poco en el camino, si no encuentro lo mejor de cada momento, de nada ha servido." Se tronó los dedos mientras empezaba a caminar.
—Vamos, pues— instó al Uchiha a seguirle hasta el exterior.
En las afueras, el sitio estaba desierto -más de lo habitual-. La desolación era marcada, con varios maderos chamuscados que terminaron apilados por montones en las esquinas. Los negocios, con las puertas cerradas. Las casas particulares, con cortinas que impedían ver a través de sus ventanas. Sus pobladores no acababan de recuperarse aún del susto, mostrando resquemor y encerrándose detrás de las paredes. Algunas zonas ennegrecidas, mezclando ceniza con la propia arena que el viento arrastraba. Había unas misteriosas nubes en el cielo, tan extrañas cómo podía ser el sol en Amegakure.
—Yeez— Fue lo único que pudo exclamar mientras caminaba por aquellas llanas calles hechas de tierra.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
