5/02/2019, 01:46
—¡JAJAJAJAJAJAJA!— No era una risa burlona, sino una, de complicidad. —¿Se te da bien negociar eh? Deberías dedicarte a comerciante y no a ninja— Asintió para sí. —Si por mi fuera, adelante, aunque la decisión de si usar esa técnica tuya o no queda en manos de mi marido. Sígueme, que necesitaremos escuchar de qué va primero antes de ponerla en marcha— Se dio la vuelta y empezó a caminar, moviendo su mano para que le uzujin le siguiera.
A no más de tres cuadras de ahí, estaba un edificio blanco y construido con bloques de cemento, a diferencia de las demás casas de madera del poblado. Las ventanas estaban protegidas con rejas, mientras los bordes del edificio tenían chayes de cristales de botella rotos que no invitaban en lo absoluto a intentar subir por ahí. Dos portones metálicos daban acceso al lugar, siendo la señora la primera en entrar moviéndolos con una facilidad que casi parecía que no pesaran, aunque en realidad era lo contrario.
Dentro del lugar, un pequeño escritorio, dos puertas a sus laterales y en la pared central del lugar un enorme estandarte de cuatro metros de largo colgado en el centro, con cuarenta y nueve nombres escritos a mano en el en orden descendente, cada uno con un año indicado a la par de cada firma.
—Mi marido debe volver pronto, de seguro salió por lago de comer, no ha de tardar demasiado— Le diría.
A no más de tres cuadras de ahí, estaba un edificio blanco y construido con bloques de cemento, a diferencia de las demás casas de madera del poblado. Las ventanas estaban protegidas con rejas, mientras los bordes del edificio tenían chayes de cristales de botella rotos que no invitaban en lo absoluto a intentar subir por ahí. Dos portones metálicos daban acceso al lugar, siendo la señora la primera en entrar moviéndolos con una facilidad que casi parecía que no pesaran, aunque en realidad era lo contrario.
Dentro del lugar, un pequeño escritorio, dos puertas a sus laterales y en la pared central del lugar un enorme estandarte de cuatro metros de largo colgado en el centro, con cuarenta y nueve nombres escritos a mano en el en orden descendente, cada uno con un año indicado a la par de cada firma.
—Mi marido debe volver pronto, de seguro salió por lago de comer, no ha de tardar demasiado— Le diría.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
