22/03/2019, 00:57
—Un gusto-to —replico el muchacho mientras miraba al suelo, resignado a que le llevasen a socializar.
Luego de una corta caminata llegaron a una esquina tenuemente iluminada y fuertemente ignorada por quienes iban y venían. La mesa era circular, por lo que Kazuma se adelantó y sentó al medio, cercano al muro, casi obligando a que sus otros dos acompañantes se acomodasen en los extremos del semicírculo que formaba el largo asiento.
—Bien —se aventuró a decir en cuanto se sintió cómodo—, ¿Qué me cuentas, Yamashita? No te veía desde que abandonaste la academia.
—Tan burdo y despreocupado como siempre, ¿eh? —susurro el muchacho con su rostro pegado a la mesa, ocultando su expresión—. Me-me devuelves mi mascara.
—De acuerdo, pero deberías presentarte adecuadamente.
El peliblanco le devolvió la máscara… Rukon se la coloco e inmediatamente se produjo un cambio tanto en su postura como en su presencia. Puede que aquel falso rostro de cerámica blanca y de ojos carboneos, ocultase (o quizás revelase) algo en su personalidad.
—Es un… gusto verte de nuevo Hanamura Kazuma y un gusto el conocerte Sagisō Ranko-san, mi nombre Yamashita Rukon, y cómo pudiste ver..., soy un cobarde.
Luego de una corta caminata llegaron a una esquina tenuemente iluminada y fuertemente ignorada por quienes iban y venían. La mesa era circular, por lo que Kazuma se adelantó y sentó al medio, cercano al muro, casi obligando a que sus otros dos acompañantes se acomodasen en los extremos del semicírculo que formaba el largo asiento.
—Bien —se aventuró a decir en cuanto se sintió cómodo—, ¿Qué me cuentas, Yamashita? No te veía desde que abandonaste la academia.
—Tan burdo y despreocupado como siempre, ¿eh? —susurro el muchacho con su rostro pegado a la mesa, ocultando su expresión—. Me-me devuelves mi mascara.
—De acuerdo, pero deberías presentarte adecuadamente.
El peliblanco le devolvió la máscara… Rukon se la coloco e inmediatamente se produjo un cambio tanto en su postura como en su presencia. Puede que aquel falso rostro de cerámica blanca y de ojos carboneos, ocultase (o quizás revelase) algo en su personalidad.
—Es un… gusto verte de nuevo Hanamura Kazuma y un gusto el conocerte Sagisō Ranko-san, mi nombre Yamashita Rukon, y cómo pudiste ver..., soy un cobarde.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
