24/03/2019, 17:21
—¿¡Cómo!?— E inmediatamente le empujó para salir corriendo. —Cuando se trata de un paro cardiorespiratorio hay pocos minutos para actuar, ¿¡cuanto tiempo ha pasado desde que le dio el ataque!?— Seguíría corriendo a toda la velocidad que su escuálido cuerpo podía ser capaz de sacar.
Utage sostenía a su hermana, sin poder hacer nada.
—¿¡Y que se supone que haga yo!?— Bufó, pero Asobu ni se molestó en voltear a responderle. El pobre simplemente tendría que cargar con ella al sitio de reposo más cercano, que en su caso era la casa del enfermero. Menos mal y se le había olvidado cerrar la puerta con las prisas.
—Cof, cof, cof, cof. Mierda, casi me atraganto— Tuvo que interrumpirse en su labor, que de tanto nervio había tragado saliva.
Pero entonces...
—¡Ujum!— El que tosió costosamente fue el señor Hayashi.
Inmediatamente Bandō apartó las manos del pecho y le ayudó a reincorporarse mientras el pobre señor escupía algo blanco y empezaba a respirar agitado en busca del oxígeno que tanta falta le hacía.
—¡SEÑOR HAYASHI!— Se tiró de rodillas al suelo y empezó a llorar de la alegría, al igual que muchos de los demás pacientes y curiosos de la escena.
—Todo salió bien...— Sonrió aliviado desde su esquina.
Afuera, las nubes oscuras finalmente cedieron y una lluvia suave empezó a precipitarse. ¿Era esta una buena señal o una mala señal? Quizás, ambas cosas.
Utage sostenía a su hermana, sin poder hacer nada.
—¿¡Y que se supone que haga yo!?— Bufó, pero Asobu ni se molestó en voltear a responderle. El pobre simplemente tendría que cargar con ella al sitio de reposo más cercano, que en su caso era la casa del enfermero. Menos mal y se le había olvidado cerrar la puerta con las prisas.
***
—Cof, cof, cof, cof. Mierda, casi me atraganto— Tuvo que interrumpirse en su labor, que de tanto nervio había tragado saliva.
Pero entonces...
—¡Ujum!— El que tosió costosamente fue el señor Hayashi.
Inmediatamente Bandō apartó las manos del pecho y le ayudó a reincorporarse mientras el pobre señor escupía algo blanco y empezaba a respirar agitado en busca del oxígeno que tanta falta le hacía.
—¡SEÑOR HAYASHI!— Se tiró de rodillas al suelo y empezó a llorar de la alegría, al igual que muchos de los demás pacientes y curiosos de la escena.
—Todo salió bien...— Sonrió aliviado desde su esquina.
Afuera, las nubes oscuras finalmente cedieron y una lluvia suave empezó a precipitarse. ¿Era esta una buena señal o una mala señal? Quizás, ambas cosas.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
