24/04/2019, 16:43
El ave mayor estaba muy entretenida con el Yotsuki, además que la lluvia ocultaba el sonido de las estrellas al vuelo. Sin embargo, no era un dos versus uno en su totalidad. Huracán estaba sirviendo de vigía adicional, percatándose del ataque y alertando a loro gigante.
—¡Wiraqocha presta atención!— aleteó desde el portal la guacamaya más pequeña.
Y sin embargo ese momento de distracción, era justamente lo que necesitaba el joven Rōga para deshacerse de aquel fastidioso y presumido pajarraco. "Así te quería agarrar, cabrón." Su afilada mirada se volvió siniestra.
El ave levantó el ala para interceptar los proyectiles y repelerlos. Era lo suficientemente dura para no recibir daño de aquellas miserables estrellitas, y sin embargo, justo al mover un poco hacia arriba su extremidad, un brillo proveniente del Yotsuki le erizó las plumas. Fue un sólo segundo. Ambos se vieron de reojo. El ave abrió el pico, el niño sonrío.
—¡HUA!
Las estrellas rebotaron como si hubiesen dado en un muro de metal, al tiempo que una descarga eléctrica impactó al loro, liberada por el Yotsuki en el suelo. Hubo un leve aroma a pollo rostizado en el ambiente justo cuando la bestia desapareció en una nube de humo, dejando caer unas cuantas plumas achicharradas.
Se hubiese levantado a festejar, de no ser porque ahora estaba mareado por el gasto de chakra. "Ah verga, por fin." Se dio la vuelta para quedar boca arriba y estar más cómodo, pero sin duda no estaba del todo bien. "Mierda, que vértigo." Sus ojos parecían dar vuelta.
—¡TUUUA!— Se quedó boaquiabierta «TEPEU. El enano ha vencido a Wiraqocha de un golpe. Cuidense las espaldas que seguramente el de ojos rojos ha mandado otro clon y van a perseguirlos dentro del templo. ¡Nos vemos luego!» Informó, mientras divisaba a los dos shinobis abajo. No iba a jugarse las plumas así. —¡Con permisito que dejé la sopa en el fuego!— Fueron sus últimas palabras antes de desaparecer en otra nube de humo.
El animal obedeció a su jinete, tranquilizándose y luego retomando la marcha a paso lento para constante. Dos tablas, tres tablas. En algún momento, todo el puente pareció hundirse y curvarse por el peso, sin llegar a romperse. Pero estaba a un cuarto de cruzar al otro lado
—¡Wiraqocha presta atención!— aleteó desde el portal la guacamaya más pequeña.
Y sin embargo ese momento de distracción, era justamente lo que necesitaba el joven Rōga para deshacerse de aquel fastidioso y presumido pajarraco. "Así te quería agarrar, cabrón." Su afilada mirada se volvió siniestra.
El ave levantó el ala para interceptar los proyectiles y repelerlos. Era lo suficientemente dura para no recibir daño de aquellas miserables estrellitas, y sin embargo, justo al mover un poco hacia arriba su extremidad, un brillo proveniente del Yotsuki le erizó las plumas. Fue un sólo segundo. Ambos se vieron de reojo. El ave abrió el pico, el niño sonrío.
—¡HUA!
Las estrellas rebotaron como si hubiesen dado en un muro de metal, al tiempo que una descarga eléctrica impactó al loro, liberada por el Yotsuki en el suelo. Hubo un leve aroma a pollo rostizado en el ambiente justo cuando la bestia desapareció en una nube de humo, dejando caer unas cuantas plumas achicharradas.
Se hubiese levantado a festejar, de no ser porque ahora estaba mareado por el gasto de chakra. "Ah verga, por fin." Se dio la vuelta para quedar boca arriba y estar más cómodo, pero sin duda no estaba del todo bien. "Mierda, que vértigo." Sus ojos parecían dar vuelta.
—¡TUUUA!— Se quedó boaquiabierta «TEPEU. El enano ha vencido a Wiraqocha de un golpe. Cuidense las espaldas que seguramente el de ojos rojos ha mandado otro clon y van a perseguirlos dentro del templo. ¡Nos vemos luego!» Informó, mientras divisaba a los dos shinobis abajo. No iba a jugarse las plumas así. —¡Con permisito que dejé la sopa en el fuego!— Fueron sus últimas palabras antes de desaparecer en otra nube de humo.
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El animal obedeció a su jinete, tranquilizándose y luego retomando la marcha a paso lento para constante. Dos tablas, tres tablas. En algún momento, todo el puente pareció hundirse y curvarse por el peso, sin llegar a romperse. Pero estaba a un cuarto de cruzar al otro lado
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
