1/05/2019, 21:39
La vista de ken volvió a bajar hacia el camino, entonces pudo darse cuenta de que había llegado al centro del gran jardín de los cerezos, se vio algo desconcertado al verse rodeado de tanto arboles tan coloridos y bellos pero algo más llamo su atención, una joven de vestido negro y cabello azulado estaba a la distancia, se veía sospechosa por decirlo así, desde la distancia se notaba que estaba tensa.
Ken la observo ladeando la cabeza levemente, notando como un enjambre de insectos salían de sus brazos y se lanzaban contra un árbol que estaba junto a ella, al veer eso sus ojos se abrieron en grande era la primera vez que observaba algo como eso.
Vio a la joven sacar una cuchilla y al parecer cortar el tronco del árbol con ella, eso lo hizo actuar. Se encontraba a unos 5 metros al flanco izquierdo de la chica, así que le pego un grito.
- ¡Hey! – Exclamo, no sabía que estaba haciendo con ese lindo cerezo pero no parecía ser nada bueno, si no podía ser nada bueno si estaba en una parte tan lejana del jardín.
- ¿Qué cree que hace señorita? – No era un guarda bosques ni nada pero respetaba la naturaleza y le gustaba cuidar del medioambiente, a su juico nada justificaba dañar a un bello árbol que estaba en todo su esplendor. Su tono pudo sonar algo autoritario a pesar de su baja estatura. Sin perder tiempo se acercó con rapidez hasta quedar a unos tres metros.
Ken la observo ladeando la cabeza levemente, notando como un enjambre de insectos salían de sus brazos y se lanzaban contra un árbol que estaba junto a ella, al veer eso sus ojos se abrieron en grande era la primera vez que observaba algo como eso.
Vio a la joven sacar una cuchilla y al parecer cortar el tronco del árbol con ella, eso lo hizo actuar. Se encontraba a unos 5 metros al flanco izquierdo de la chica, así que le pego un grito.
- ¡Hey! – Exclamo, no sabía que estaba haciendo con ese lindo cerezo pero no parecía ser nada bueno, si no podía ser nada bueno si estaba en una parte tan lejana del jardín.
- ¿Qué cree que hace señorita? – No era un guarda bosques ni nada pero respetaba la naturaleza y le gustaba cuidar del medioambiente, a su juico nada justificaba dañar a un bello árbol que estaba en todo su esplendor. Su tono pudo sonar algo autoritario a pesar de su baja estatura. Sin perder tiempo se acercó con rapidez hasta quedar a unos tres metros.