3/05/2019, 04:55
—C-creo que preferiría regresar a-al jardín. Di-disculpe si es una… una molestia para Hanamura-san —Le dedicó una breve reverencia.
—No te preocupes, el jardín es agradable —contesto.
Ambos jóvenes habían caminado hasta la entrada del jardín; pero una que no era la misma por la que habían ingresado antes, pese a que lucía exactamente igual. Aquel jardín era de cualidades laberínticas, siendo que su disposición generaba la sensación de muchos espacios entrecruzados; todos igual de apacibles y agradables, similares en que eran diferentes.
—Creo que sí participaré en el certamen secundario —susurro ella de pronto, como si su voz viniese de un lugar muy lejano donde ya no era invierno.
—Me alegro; será más divertido si ambos participamos —aseguro en voz baja y serena.
Y con la intención de prepararse siguió caminando, buscando orientarse en aquel sitio tan familiar y extraño a parte iguales. Lo curioso era que sin importar hacia donde apuntara sus pasos, estos insistían en llevarle hacia una mesa de piedra cercana. La misma era gris, cuadrada y parecía estar esculpida a partir de una gran roca. A cada lado yacía un asiento de las mismas características. La mesa en si no tenía nada de especial, pero algo en ella la hacía lucir de otro tiempo, y las hojas y pétalos que se acumulaban encima acentuaban dicha sensación. Y puede que fuese debido a que el sol invernal clareaba el gris tristón de la piedra, pero parecía un buen sitio para pasar el rato.
—¿Qué tal aquí? —pregunto él.
—No te preocupes, el jardín es agradable —contesto.
Ambos jóvenes habían caminado hasta la entrada del jardín; pero una que no era la misma por la que habían ingresado antes, pese a que lucía exactamente igual. Aquel jardín era de cualidades laberínticas, siendo que su disposición generaba la sensación de muchos espacios entrecruzados; todos igual de apacibles y agradables, similares en que eran diferentes.
—Creo que sí participaré en el certamen secundario —susurro ella de pronto, como si su voz viniese de un lugar muy lejano donde ya no era invierno.
—Me alegro; será más divertido si ambos participamos —aseguro en voz baja y serena.
Y con la intención de prepararse siguió caminando, buscando orientarse en aquel sitio tan familiar y extraño a parte iguales. Lo curioso era que sin importar hacia donde apuntara sus pasos, estos insistían en llevarle hacia una mesa de piedra cercana. La misma era gris, cuadrada y parecía estar esculpida a partir de una gran roca. A cada lado yacía un asiento de las mismas características. La mesa en si no tenía nada de especial, pero algo en ella la hacía lucir de otro tiempo, y las hojas y pétalos que se acumulaban encima acentuaban dicha sensación. Y puede que fuese debido a que el sol invernal clareaba el gris tristón de la piedra, pero parecía un buen sitio para pasar el rato.
—¿Qué tal aquí? —pregunto él.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
