6/05/2019, 20:23
Aquello finalmente terminó por desestabilizarlos, pues si de por sí el animal era difícil de guiar, el chirriante sonido desbocó totalmente al animal. Tanto Bandō como Homura cayeron al suelo, atontados tanto por el propio golpe como por el chirriante sonido en las orejas mientras Galante se daba la vuelta y se internaba de nuevo al desierto. Para alguien normal, no hubo nada ilegal, pero para alguien como el rubio, estaba más que claro que el agua el hecho de que todo fue una acción claramente ilegal.
—¡TRAMPOSO DE MIERDA!— Vociferó alzando el puño mientras la chica se retorcía de dolor en el piso.
Los últimos metros, Datsue no tuvo inconveniente alguno en transitarlos. Ovaciones, las bocas abiertas. ¿Quién iba a decir que un recién llegado iba a derrotar al claro favorito en su primera competición? Aplausos, abucheos. Reflejo perfecto de la alegría y la decepción a partes iguales.
Al final, ahí se encontraban el nervioso Utage y el alguacil Arashi con su sin igual bigote bailarín.
La gente se arremolinó alrededor del declarado ganador, echando confeti de colores a falta de arroz para desperdiciar, que la comida era cara por esos lares. El sonido de varias mandolinas inició una fiesta, a la vez que un grupo de bellas adolescentes bailaba taconeando y sosteniendo sus faldas. Sería entonces que la gente abriría paso para que el alguacil se acercase al Uchiha.
—Felicidades, muchacho— Se quitó el sombrero para saludarle.
—¡TRAMPOSO DE MIERDA!— Vociferó alzando el puño mientras la chica se retorcía de dolor en el piso.
Los últimos metros, Datsue no tuvo inconveniente alguno en transitarlos. Ovaciones, las bocas abiertas. ¿Quién iba a decir que un recién llegado iba a derrotar al claro favorito en su primera competición? Aplausos, abucheos. Reflejo perfecto de la alegría y la decepción a partes iguales.
Al final, ahí se encontraban el nervioso Utage y el alguacil Arashi con su sin igual bigote bailarín.
La gente se arremolinó alrededor del declarado ganador, echando confeti de colores a falta de arroz para desperdiciar, que la comida era cara por esos lares. El sonido de varias mandolinas inició una fiesta, a la vez que un grupo de bellas adolescentes bailaba taconeando y sosteniendo sus faldas. Sería entonces que la gente abriría paso para que el alguacil se acercase al Uchiha.
—Felicidades, muchacho— Se quitó el sombrero para saludarle.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
