27/05/2019, 17:43
—¿Cual es la idea? —preguntó Samidare, y Ayame le miró con curiosidad—. Me refiero a si tienes pensado que cubramos todo el tendido de la aldea, o si comprobar aquella zona en la avenida central va a ser suficiente para despejar estos rumores.
—No, intentar cubrir todo el alcantarillado de la aldea sería una locura, y más sólo con dos shinobi de rango bajo —respondió la kunoichi sacudiendo la cabeza—. Por lo pronto iremos a la primera alcantarilla que nos han señalado para comenzar por ahí. Bajaremos... —añadió, con un escalofrío y una mueca de asco—. E intentaremos buscar cualquier pista. Sígueme.
Ayame guió a Samidare a través de varios callejones, sortearon otros tantos canales de agua usando los puentes y, al cabo de unos diez minutos, terminaron llegando a la Avenida Central de Amegakure. Allí, la kunoichi se detuvo unos instantes para orientarse mientras miraba a su alrededor, tratando de otear sobre la multitud.
—A ver... si no recuerdo mal, estaba justo detrás de la Pescadería del señor Sakana... —murmuró para sí, aunque también se lo estaba comunicando a su compañero—. ¡Ah! ¡Allí está!
No había sido difícil de ver, de hecho se había comenzado a formar un corrillo de gente curiosa alrededor del cordón de seguridad que ya habían levantado en torno a la alcantarilla en cuestión.
—No, intentar cubrir todo el alcantarillado de la aldea sería una locura, y más sólo con dos shinobi de rango bajo —respondió la kunoichi sacudiendo la cabeza—. Por lo pronto iremos a la primera alcantarilla que nos han señalado para comenzar por ahí. Bajaremos... —añadió, con un escalofrío y una mueca de asco—. E intentaremos buscar cualquier pista. Sígueme.
Ayame guió a Samidare a través de varios callejones, sortearon otros tantos canales de agua usando los puentes y, al cabo de unos diez minutos, terminaron llegando a la Avenida Central de Amegakure. Allí, la kunoichi se detuvo unos instantes para orientarse mientras miraba a su alrededor, tratando de otear sobre la multitud.
—A ver... si no recuerdo mal, estaba justo detrás de la Pescadería del señor Sakana... —murmuró para sí, aunque también se lo estaba comunicando a su compañero—. ¡Ah! ¡Allí está!
No había sido difícil de ver, de hecho se había comenzado a formar un corrillo de gente curiosa alrededor del cordón de seguridad que ya habían levantado en torno a la alcantarilla en cuestión.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)