12/06/2019, 18:19
La mujer escuchó atentamente a Nabi hasta que por sus oídos entró el número de brochetas que quería y una sonrisa orgullosa se apoderó de su rostro, iluminando su tez bronceada.
—¡Huelo hambre desde aquí, muchacho! —exclamó, poniendo varias brochetas a hacer frente a ella que tenía guardadas cerca—. Tenemos brochetas de cerdo, brochetas de pollo, brochetas mixtas, brochetas de ternera y setas, de cerdo con pimientos... —enumeró—, os pongo un par de las especiales de la casa, pero decidme ocho más.
Eri posó un dedo sobre su mentón, pensativa, mientras paseaba con la mirada el expositor donde había diversas brochetas ya hechas. Escuchó a su estómago protestar por estar frente a dichos manjares, así que, tomando una decisión, pidió cuatro para ella:
—Me gustaría... Dos de cerdo con pimientos, una de ternera y setas y una de cerdo solo... Por favor.
Ambas mujeres miraron a Nabi.
—¡Huelo hambre desde aquí, muchacho! —exclamó, poniendo varias brochetas a hacer frente a ella que tenía guardadas cerca—. Tenemos brochetas de cerdo, brochetas de pollo, brochetas mixtas, brochetas de ternera y setas, de cerdo con pimientos... —enumeró—, os pongo un par de las especiales de la casa, pero decidme ocho más.
Eri posó un dedo sobre su mentón, pensativa, mientras paseaba con la mirada el expositor donde había diversas brochetas ya hechas. Escuchó a su estómago protestar por estar frente a dichos manjares, así que, tomando una decisión, pidió cuatro para ella:
—Me gustaría... Dos de cerdo con pimientos, una de ternera y setas y una de cerdo solo... Por favor.
Ambas mujeres miraron a Nabi.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)