19/06/2019, 21:07
La muchacha deslizo su escrito hasta dejarlo al alcance de Kazuma, quien lo tomo con solemnidad y lo acerco a su rostro. De alguna manera esperaba algo mucho más delicado, una expresión mucho más frágil, como la de un diente de león; pero resultaba que hay estaba plasmada una fuerza y una determinación que serían difíciles adivinar viendo la superficie de Ranko, y que aun así subyacían en su interior.
—¿Q-q-qué ta… qué tal…? ¿qué tal que-quedó? —preguntaría con voz temblorosa después de un rato.
—Es hermoso, Ranko-san —aseguro, mientras la miraba fijamente con una mescla de respeto y agrado—. Sobre todo en la parte de “florece apuntando a los cielos”; ha hecho que… ya sabes, esa cosa que es como un arroyo que sube por la espalda y el cuello…
Era aquella sensación de energía liberada que se sentía con la música cuando es sobrecogedora y sublime; una sensación conocida por todos, pero cuyo nombre él no sabía.
—Este es el mío —correspondió, deslizando su poema hasta dejarlo cerca de las manos de la muchacha—. Una prosa… un poco más larga.
—¿Q-q-qué ta… qué tal…? ¿qué tal que-quedó? —preguntaría con voz temblorosa después de un rato.
—Es hermoso, Ranko-san —aseguro, mientras la miraba fijamente con una mescla de respeto y agrado—. Sobre todo en la parte de “florece apuntando a los cielos”; ha hecho que… ya sabes, esa cosa que es como un arroyo que sube por la espalda y el cuello…
Era aquella sensación de energía liberada que se sentía con la música cuando es sobrecogedora y sublime; una sensación conocida por todos, pero cuyo nombre él no sabía.
—Este es el mío —correspondió, deslizando su poema hasta dejarlo cerca de las manos de la muchacha—. Una prosa… un poco más larga.
El gato
Me eh encontrado con el último aliento de un gato negro; con su eco juro el haber poseído siete vidas. Los dioses acusaron a los demonios de dispensar tan profano don, estos a su vez denunciaron el origen divino de semejante maleficio.
Relató, con risa burlona y arrogante, la manera de jugar con sus vidas y develar los misterios del todo. Acaso por capricho, me permitió saborear la sensualidad del misterio, la identidad de los dioses, la debilidad de los demonios, la pena de los fantasmas y el pensamiento de los budas.
Finalmente, el maullido se dispersa en la luz del plenilunio; la curiosidad ha matado al gato, pero este murió sabiendo… Ahora soy yo su continuidad, quizás otra pregunta en una octava vida.
Me eh encontrado con el último aliento de un gato negro; con su eco juro el haber poseído siete vidas. Los dioses acusaron a los demonios de dispensar tan profano don, estos a su vez denunciaron el origen divino de semejante maleficio.
Relató, con risa burlona y arrogante, la manera de jugar con sus vidas y develar los misterios del todo. Acaso por capricho, me permitió saborear la sensualidad del misterio, la identidad de los dioses, la debilidad de los demonios, la pena de los fantasmas y el pensamiento de los budas.
Finalmente, el maullido se dispersa en la luz del plenilunio; la curiosidad ha matado al gato, pero este murió sabiendo… Ahora soy yo su continuidad, quizás otra pregunta en una octava vida.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
