29/08/2019, 15:04
Se le hizo conmovedor que alguien desconocido le considerara una artista, así que Ranko le dedicó otra reverencia, casi sin querer.
—G-gracias —dijo por tercera vez. Era la primera vez que alguien la elogiaba sobre su música, pues rara vez tocaba por mucho tiempo, y mucho menos frente a otros. Curiosamente habían sido sólo un par de ninjas de Amegakure quienes la habían escuchado.
Tendría el dibujo en mano, junto a su flauta, pues no sabría dónde ponerlo. ¿Doblarlo, enrollarlo? No, no quería maltratarlo mucho. ¿Colocarlo en el suelo? ¡Qué falta de respeto! Se movió un poco en su lugar. ¿Cómo proceder? Después de un momento se sentó otra vez al lado del chico, algo indecisa.
”Tranquila, Ranko, es sólo un chico de la aldea. ¡Lo has hecho antes!”
—S-sí, he hecho un par. Quisiera ha… hacer más, s-sólo que a veces… No sé —Eso era verdad. No sabía que fuerza interior (o divina) evitaba que fuese a solicitar más misiones. No: sí sabía —. C-creo que no tengo la… la iniciativa suficiente para solicitar más.
Soltó una risita que se notaba nerviosa a leguas. No lo había pensado, pero ella nunca había solicitado una misión. Simplemente su madre se las había asignado, y Ranko había aceptado. Suspiró y recordó la petición de Sora de unirse a su equipo, y cómo lo tomaría su madre, bajo cuya tutela había entrenado toda su vida.
—¡S-son experiencias interesantes! Te ponen a prueba. De… de una u otra forma. ¿Planea Inoue-san… ahm… —Jugueteó con su flauta y pasó la yema del pulgar izquierdo por el borde del papel. No quería sonar metiche —solicitar alguna m-misión pronto?
"¡Ah! ¡Te acaba de decir que quiere vivir una pronto! ¡No hagas preguntas redundantes!" se regañó mentalmente, tensándose.
—G-gracias —dijo por tercera vez. Era la primera vez que alguien la elogiaba sobre su música, pues rara vez tocaba por mucho tiempo, y mucho menos frente a otros. Curiosamente habían sido sólo un par de ninjas de Amegakure quienes la habían escuchado.
Tendría el dibujo en mano, junto a su flauta, pues no sabría dónde ponerlo. ¿Doblarlo, enrollarlo? No, no quería maltratarlo mucho. ¿Colocarlo en el suelo? ¡Qué falta de respeto! Se movió un poco en su lugar. ¿Cómo proceder? Después de un momento se sentó otra vez al lado del chico, algo indecisa.
”Tranquila, Ranko, es sólo un chico de la aldea. ¡Lo has hecho antes!”
—S-sí, he hecho un par. Quisiera ha… hacer más, s-sólo que a veces… No sé —Eso era verdad. No sabía que fuerza interior (o divina) evitaba que fuese a solicitar más misiones. No: sí sabía —. C-creo que no tengo la… la iniciativa suficiente para solicitar más.
Soltó una risita que se notaba nerviosa a leguas. No lo había pensado, pero ella nunca había solicitado una misión. Simplemente su madre se las había asignado, y Ranko había aceptado. Suspiró y recordó la petición de Sora de unirse a su equipo, y cómo lo tomaría su madre, bajo cuya tutela había entrenado toda su vida.
—¡S-son experiencias interesantes! Te ponen a prueba. De… de una u otra forma. ¿Planea Inoue-san… ahm… —Jugueteó con su flauta y pasó la yema del pulgar izquierdo por el borde del papel. No quería sonar metiche —solicitar alguna m-misión pronto?
"¡Ah! ¡Te acaba de decir que quiere vivir una pronto! ¡No hagas preguntas redundantes!" se regañó mentalmente, tensándose.
Pensamientos (Plum) ✧ Diálogos (PaleVioletRed)