3/10/2019, 01:06
Las calles estaban vacías, y el sucio recorrido de los callejones era ocupado por el sonido de un solitario pisar. Kazuma caminaba de forma lenta y algo desorientada, haciendo más ruido del sensato con aquellas sandalias de madera que tanto le habían recomendado: el calzado de tela no era muy práctico en sitios con tanta lluvia.
«Por aquí debe ser…» se dijo mientras trataba de seguir un mapa rudamente dibujado en un trozo de papel.
Por momentos desconfiaba de la información que le habían dado, pero los rostros asombrados de los jóvenes interrogados denotaban un sombro autentico; aunque algo crédulo en su opinión. Le habían asegurado que en aquel sitio había “uno o varios” tugurios en los que operaban hazañas místicas unas adivinas de Amanozako.
Se detuvo un momento frente a una puerta descolorida, y se aseguró de que fuera la dirección adecuada. Aquel sitio parecía de todo menos confiable, incluso sin haber entrado, pero era la única pista que tenía.
«Aquí vamos».
—Buenas, ¿hay alguna adivina por aquí? —pregunto mientras entraba en aquel sitio en donde estaba Karamaru.
«Por aquí debe ser…» se dijo mientras trataba de seguir un mapa rudamente dibujado en un trozo de papel.
Por momentos desconfiaba de la información que le habían dado, pero los rostros asombrados de los jóvenes interrogados denotaban un sombro autentico; aunque algo crédulo en su opinión. Le habían asegurado que en aquel sitio había “uno o varios” tugurios en los que operaban hazañas místicas unas adivinas de Amanozako.
Se detuvo un momento frente a una puerta descolorida, y se aseguró de que fuera la dirección adecuada. Aquel sitio parecía de todo menos confiable, incluso sin haber entrado, pero era la única pista que tenía.
«Aquí vamos».
—Buenas, ¿hay alguna adivina por aquí? —pregunto mientras entraba en aquel sitio en donde estaba Karamaru.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
