5/12/2019, 04:01
Karamaru entró con cautela al edificio, metro atrás de su compañero. Ojo atento a movimiento, mirando cada puerta y hueco que se cruzaban esperando que no saliera cualquier persona y los agarrara desprevenidos. Pero no sería el caso, el lugar le era desierto y para el amejin lo prefería, siempre y cuando pudiera encontrar al hombre que buscaban.
— Dejame a mí, yo soy un toque menos diplomático.— habló corriendo a Kazuma. No había prestado atención a la ventana de la casa, pero cuando una puerta no abría él sabía perfectamente como lograrla mover.
— Veamos si está en casa.— repitió las palabras del kusajin mientras tomaba un poco de carrera. Un par de pasos largos con la cerradura en la mirada y con fuerte envión revolearía una patada para poder destrabarla. Y si con una no bastaba, serían dos, o tres, o las suficientes para hacerla caer y que les abriera el camino. Era el único lugar del edificio donde podría haber alguien y luego de revisar todo de arriba a abajo no iba a dejar un pequeño rincón sin revisar.
— Dejame a mí, yo soy un toque menos diplomático.— habló corriendo a Kazuma. No había prestado atención a la ventana de la casa, pero cuando una puerta no abría él sabía perfectamente como lograrla mover.
— Veamos si está en casa.— repitió las palabras del kusajin mientras tomaba un poco de carrera. Un par de pasos largos con la cerradura en la mirada y con fuerte envión revolearía una patada para poder destrabarla. Y si con una no bastaba, serían dos, o tres, o las suficientes para hacerla caer y que les abriera el camino. Era el único lugar del edificio donde podría haber alguien y luego de revisar todo de arriba a abajo no iba a dejar un pequeño rincón sin revisar.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘ Telepatía ◘