1/01/2020, 22:36
Akame atendió, impasible, al exabrupto de Zaide. En su estado actual, y sabiendo que había fallado en su propósito de darle muerte a Ryu, el Uchiha parecía más derrotado que nunca. Sin embargo, para aquel joven buscavidas el cabeza rapada era como una maldita enciclopedia gigante esperando a ser leída; no en vano le había visto usar una técnica tan rara que ni siquiera el exjōnin conocía. Y, si algo había conservado, era su hambre de saber: sobretodo de aquel que podía evitarle un viaje al corral de los quietos.
—Entonces esperemos que esa próxima vez tarde un buen rato en llegar —se limitó a replicar Akame, cruzándose de brazos—. Me tienes desconcertado, Zaide. Por una parte pareces un tipo inteligente, que sabe lo que se hace. Probablemente eres el Uchiha más poderoso que he visto jamás. Pero por otra se diría que no te cuesta nada poner el cerebro en "off" y tirarte de cabeza a la piscina sin comprobar si hay agua.
Aun así, sí que había algo que el rapado podía atesorar como una victoria; había ganado el Kaji Saiban, y por tanto la vida de aquella mujer estaba a salvo. Akame no supo si Money se lo había dicho, y por momentos dudó, pero al final optó por hacerle esa muestra de confianza; necesitaba ganarse la de Zaide.
—Yo no diría "por nada", ya que estamos. Ganaste el Kaji Saiban, así que no tendrás que preocuparte de que el Gran Dragón convoque la caza de sangre contra tu amiguita —confirmó—. ¡Ja! Me pregunto cómo se lo estarán tomando los que hasta hace unos días no eran capaces de sacarse el escroto de Ryu de la boca. Estoy deseando verles la cara.
Sonrió con suficiencia. En cierto modo, la victoria de Zaide le sabía como si fuera suya.
—Entonces esperemos que esa próxima vez tarde un buen rato en llegar —se limitó a replicar Akame, cruzándose de brazos—. Me tienes desconcertado, Zaide. Por una parte pareces un tipo inteligente, que sabe lo que se hace. Probablemente eres el Uchiha más poderoso que he visto jamás. Pero por otra se diría que no te cuesta nada poner el cerebro en "off" y tirarte de cabeza a la piscina sin comprobar si hay agua.
Aun así, sí que había algo que el rapado podía atesorar como una victoria; había ganado el Kaji Saiban, y por tanto la vida de aquella mujer estaba a salvo. Akame no supo si Money se lo había dicho, y por momentos dudó, pero al final optó por hacerle esa muestra de confianza; necesitaba ganarse la de Zaide.
—Yo no diría "por nada", ya que estamos. Ganaste el Kaji Saiban, así que no tendrás que preocuparte de que el Gran Dragón convoque la caza de sangre contra tu amiguita —confirmó—. ¡Ja! Me pregunto cómo se lo estarán tomando los que hasta hace unos días no eran capaces de sacarse el escroto de Ryu de la boca. Estoy deseando verles la cara.
Sonrió con suficiencia. En cierto modo, la victoria de Zaide le sabía como si fuera suya.