7/01/2020, 17:07
Zaide, que bebía de una cantimplora de agua cuando Akame empezó a relatarle la historia, de repente escupió un gran chorro de agua en forma de trompeta, se medio atragantó, y de la tos que le provocó casi hasta se cae al vacío.
—Espera, espera… —alcanzó a decir, entre toses, con el cuerpo doblado y las manos apoyadas en las rodillas—. Me estás diciendo que… Me estás diciendo que ese mequetrefe, ese cobardica de Uchiha, ¡¿era el jodido jinchuuriki de Uzu?! ¿¡Y que yo lo tuve en mis putas manos!?
Definitivamente se había equivocado de persona por la que pedir el rescate. Aunque, ¿cómo saberlo? Aquel chiquillo había tenido huevos al volver por Koko camuflado en Kuma, eso tenía que reconocérselo. Pero no parecía el más adecuado —ni de lejos— para semejante responsabilidad.
—Me cago en… —escupió a un lado y retomó la marcha, todavía jodido por una posibilidad de negocio tan jugoso desaprovechado—. Sigue, sigue.
E hizo bien en dejar de beber en esta ocasión, porque lo que le contó Akame daba para morirse atragantado. Resultaba que el chico había despertado el Mangekyō a una edad prematura, del mismo modo que el propio Akame, y que uno de sus ojos tenía el poder de absorber cosillas como… Nada, una jodida bijuudama.
—Por los huevos de Susano’o… Y yo que pensaba que mi Mangekyō izquierdo era omoide puro. —Ahora tenía que reconocer que…—. Pero los vuestros juegan en otra puta liga. ¿Vosotros dos no seréis hermanos, huh? —rio. El mero hecho de imaginarse a cualquiera de los dos consiguiendo el Eien no Mangekyō Sharingan con los ojos del otro se la ponía dura. Se suponía que la forma del Mangekyō se fusionaba, ¿lo haría también con los poderes que otorgaba? De ser el caso, no tenía duda de que aquel hubiese sido el ojo más poderoso que el clan Uchiha hubiese tenido en toda su historia—. ¿Cuál es el poder de su ojo derecho? —preguntó, intrigadísimo.
—Espera, espera… —alcanzó a decir, entre toses, con el cuerpo doblado y las manos apoyadas en las rodillas—. Me estás diciendo que… Me estás diciendo que ese mequetrefe, ese cobardica de Uchiha, ¡¿era el jodido jinchuuriki de Uzu?! ¿¡Y que yo lo tuve en mis putas manos!?
Definitivamente se había equivocado de persona por la que pedir el rescate. Aunque, ¿cómo saberlo? Aquel chiquillo había tenido huevos al volver por Koko camuflado en Kuma, eso tenía que reconocérselo. Pero no parecía el más adecuado —ni de lejos— para semejante responsabilidad.
—Me cago en… —escupió a un lado y retomó la marcha, todavía jodido por una posibilidad de negocio tan jugoso desaprovechado—. Sigue, sigue.
E hizo bien en dejar de beber en esta ocasión, porque lo que le contó Akame daba para morirse atragantado. Resultaba que el chico había despertado el Mangekyō a una edad prematura, del mismo modo que el propio Akame, y que uno de sus ojos tenía el poder de absorber cosillas como… Nada, una jodida bijuudama.
—Por los huevos de Susano’o… Y yo que pensaba que mi Mangekyō izquierdo era omoide puro. —Ahora tenía que reconocer que…—. Pero los vuestros juegan en otra puta liga. ¿Vosotros dos no seréis hermanos, huh? —rio. El mero hecho de imaginarse a cualquiera de los dos consiguiendo el Eien no Mangekyō Sharingan con los ojos del otro se la ponía dura. Se suponía que la forma del Mangekyō se fusionaba, ¿lo haría también con los poderes que otorgaba? De ser el caso, no tenía duda de que aquel hubiese sido el ojo más poderoso que el clan Uchiha hubiese tenido en toda su historia—. ¿Cuál es el poder de su ojo derecho? —preguntó, intrigadísimo.
![[Imagen: Uchiha-Zaide-eyes2.png]](https://i.ibb.co/gwnNShR/Uchiha-Zaide-eyes2.png)