15/01/2020, 00:22
—Mirá que yo las quiero a las viejas, pero... —alzó los hombros, dubitativo.
—Parece que así están las cosas —aseguro Mota cubriéndose con los brazos, pues había gente que detestaba a los portadores de malas noticias—. No son de por aquí, ¿cierto? Si no habrían sabido que jamás hay que hacerse pasar por un miembro del Velo de Amanozako, ni siquiera permitir que les confundan con uno.
—Ya veo —Kazuma se quedó pensativo—. Entonces ellos eliminan la competencia, haciendo uso de verdaderas artes sobrenaturales.
—Si… Básicamente.
—Y este sujeto, tu que pareces conocer cómo trabaja, ¿es alguien con quien se pueda negociar? —se aventuró a preguntar el peliblanco.
—No creo… Por cómo me lo ha descrito debe tratarse de Akanegakubo Sato, uno de sus matones —dijo sombrío—. Comparado con un ninja, no creo que sea tan fuerte; pero se le conoce por ser cruel e implacable… Además, aunque alguien consiguiese matarle, eso no desharía el mal.
—¿Me dices que uno de sus matones tiene la habilidad de hacer algo tan loco como esto? —pregunto, mostrándose curioso—. Y que hay de la gente de arriba, ¿Qué opinan de estas cosas?
—Pues… —dudo un instante, pero supuso que ya el asunto era demasiado oscuro como para intentar ocultarles algo—. Tómalo como rumor, pero dicen que a los altos mandos les da igual lo que hagan sus matones mientras el nombre de la organización mantenga su estatus… Sin embargo, también se dice que son estos mismos altos mandos lo que obran curaciones milagrosas para todos aquellos que padezcan males espirituales, maldiciones y otras dolencias…
—Interesante —dijo Kazuma, visiblemente interesado—. Básicamente, son una organización que en su fachada obra maravillas utilizando fuerzas sobrenaturales; pero que en la trastienda aniquilan a cualquiera que amenace al negocio o manche su nombre.
» Interesante, interesante —dijo con una tenue sonrisa—. ¿Qué opinas, Karamaru-san?
—Parece que así están las cosas —aseguro Mota cubriéndose con los brazos, pues había gente que detestaba a los portadores de malas noticias—. No son de por aquí, ¿cierto? Si no habrían sabido que jamás hay que hacerse pasar por un miembro del Velo de Amanozako, ni siquiera permitir que les confundan con uno.
—Ya veo —Kazuma se quedó pensativo—. Entonces ellos eliminan la competencia, haciendo uso de verdaderas artes sobrenaturales.
—Si… Básicamente.
—Y este sujeto, tu que pareces conocer cómo trabaja, ¿es alguien con quien se pueda negociar? —se aventuró a preguntar el peliblanco.
—No creo… Por cómo me lo ha descrito debe tratarse de Akanegakubo Sato, uno de sus matones —dijo sombrío—. Comparado con un ninja, no creo que sea tan fuerte; pero se le conoce por ser cruel e implacable… Además, aunque alguien consiguiese matarle, eso no desharía el mal.
—¿Me dices que uno de sus matones tiene la habilidad de hacer algo tan loco como esto? —pregunto, mostrándose curioso—. Y que hay de la gente de arriba, ¿Qué opinan de estas cosas?
—Pues… —dudo un instante, pero supuso que ya el asunto era demasiado oscuro como para intentar ocultarles algo—. Tómalo como rumor, pero dicen que a los altos mandos les da igual lo que hagan sus matones mientras el nombre de la organización mantenga su estatus… Sin embargo, también se dice que son estos mismos altos mandos lo que obran curaciones milagrosas para todos aquellos que padezcan males espirituales, maldiciones y otras dolencias…
—Interesante —dijo Kazuma, visiblemente interesado—. Básicamente, son una organización que en su fachada obra maravillas utilizando fuerzas sobrenaturales; pero que en la trastienda aniquilan a cualquiera que amenace al negocio o manche su nombre.
» Interesante, interesante —dijo con una tenue sonrisa—. ¿Qué opinas, Karamaru-san?
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
