15/01/2020, 21:21
(Última modificación: 15/01/2020, 22:31 por Uchiha Datsue. Editado 1 vez en total.)
Ahuyentarla. Oh, no. A una rata se la podía ahuyentar. A un insecto. A una presa. Pero las serpientes no eran nada de eso. Eran inteligentes, mezquinas, traicioneras y de pensamientos tóxicos y envenenados. Sintió a la Ningyo en cuestión a muchos metros de profundidad, pero no se alejaba, se acercaba.
Nada más adentrarse en la tierra, Akame sintió que la serpiente se detuvo. Como si hubiese sentido algo. Acto seguido, reemprendió la marcha, pero esta vez en una dirección distinta. Hacia…
Hacia él. Iba disparada hacia él, y algo más rápido de lo que su técnica le permitía a él moverse.
Uchiha Raito vio a su exalumno sumergirse en la tierra y lo supo. Supo que aquella era una oportunidad de oro. Cargó de chakra sus pies y saltó con toda la fuerza de la que fue capaz. Hacia el cielo, para situarse justo encima de donde Akame había desaparecido. Necesitaba ampliar su campo visual para acertar al topo cuando saliese.«¿Cuánto tiempo aguantarás la respiración bajo tierra, Akame? ¿Tres, cuatro minutos?» Se había puesto a sí mismo en una posición de extrema vulnerabilidad, y tenía —no, debía— aprovecharlo.
Ejecutó una pequeña acción oculta.
—¡Raito-sensei! ¡¿Qué ocurre?! ¡¿A quién nos estamos enfrentando?!
—¡Mantén la posición, Daiku! ¡Y atento al suelo! ¡Estate preparado para ejecutar un Kawarimi a la menor señal de peligro! —exclamó, todavía en el aire.
Nada más adentrarse en la tierra, Akame sintió que la serpiente se detuvo. Como si hubiese sentido algo. Acto seguido, reemprendió la marcha, pero esta vez en una dirección distinta. Hacia…
Hacia él. Iba disparada hacia él, y algo más rápido de lo que su técnica le permitía a él moverse.
Uchiha Raito vio a su exalumno sumergirse en la tierra y lo supo. Supo que aquella era una oportunidad de oro. Cargó de chakra sus pies y saltó con toda la fuerza de la que fue capaz. Hacia el cielo, para situarse justo encima de donde Akame había desaparecido. Necesitaba ampliar su campo visual para acertar al topo cuando saliese.«¿Cuánto tiempo aguantarás la respiración bajo tierra, Akame? ¿Tres, cuatro minutos?» Se había puesto a sí mismo en una posición de extrema vulnerabilidad, y tenía —no, debía— aprovecharlo.
Ejecutó una pequeña acción oculta.
—¡Raito-sensei! ¡¿Qué ocurre?! ¡¿A quién nos estamos enfrentando?!
—¡Mantén la posición, Daiku! ¡Y atento al suelo! ¡Estate preparado para ejecutar un Kawarimi a la menor señal de peligro! —exclamó, todavía en el aire.
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
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