18/01/2020, 00:08
Aliento Nevado, año 219
Daruu viajaba en el ferrocarril Shinogi-To—Yachi dando rienda suelta a sus ronquidos. Ya había desalojado medio vagón sin darse cuenta. Claro, cómo iba a darse cuenta el pobre con lo sobado que estaba. El tren ya se estaba deteniendo en la estación cuando el último pasajero decidió abandonarle. Su vagón dio un bote cuando el vehículo paró, asustándole y haciéndole despertar. Se frotó los ojos y miró por la ventana. Ya veía a lo lejos los huertos de calabaza de Yachi. Bostezó estirando los brazos y se levantó de su asiento rumbo al andén.
Fue cuando bajó que vio a alguien familiar saliendo de otro tren en el andén paralelo al suyo. Hacía muchísimo tiempo que no se encontraba con él, pero su cabello alborotado de color esmeralda era tan peculiar que no hubo dudas: ¡Tsukiyama Daigo, el chico de Kusagakure con quien entabló una corta amistad durante el Torneo de los Dojos y contra quien combatió en la primera ronda! ¿Cuánto hacía que no se veían? Desde el examen de chūnin, si recordaba bien. Y aún así no se habían hablado desde el Torneo. El amejin luchó entre la marea de pasajeros para acercarse a él mientras le saludaba con la mano.
—¡Daigo, Daigo! ¡Eh, aquí! ¡Soy yo, Amedama Daruu!
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)