29/01/2020, 02:40
Karamaru recibió con ligera sorpresa las palabras de Kazuma. Algo en su cabeza le decía que era muy probable que un kusajin lejos de su tierra ayudando en una situación tan extraña estaba ahí por motivos personales. Pero que le importaba a él si estaba ahí de vacaciones, el amejin estaba en la mierda sin idea de qué hacer y el peliblanco lo seguía ayudando y empujando adelante. Siendo de esa manera no tenía forma que negarse a tal ayuda.
— Aah, "remarla en dulce de leche" como diría por mi barrio. El dulce de leche es un... bueno, ¿jalea? Ponele, pero medio bastante espeso. Cuestión, difícil de remar.— se rio nerviosamente de sus propias dudas y divagaciones.
— No te voy a decir que no me da curiosidad saber que onda con estos tipos del velo, y encima tengo que hacer algo por las viejas, no puedo dejarlas así. Y mi tío poca cosa va a poder hacer.
Y siempre que estaba frente a esas situaciones terminaba por recordar a sus primos y sus aventuras. Cada vez que salía un reunión, una pelea, una discusión, un debate o cualquier evento que pudiese terminar en un ligero desmadre siempre se recurría a la misma frase. Una frase que no solo significaba lo literal, sino que también representaba el hecho de estar siempre para apoyar a aquel familiar o amigo en problemas.
— Si hay bardo, yo me prendo. Eso sí, lo de "alguien capacitado" no te lo puedo prometer. Yo no me tengo tanta confianza que digamos, sobretodo con este tipo de tipos.
— Aah, "remarla en dulce de leche" como diría por mi barrio. El dulce de leche es un... bueno, ¿jalea? Ponele, pero medio bastante espeso. Cuestión, difícil de remar.— se rio nerviosamente de sus propias dudas y divagaciones.
— No te voy a decir que no me da curiosidad saber que onda con estos tipos del velo, y encima tengo que hacer algo por las viejas, no puedo dejarlas así. Y mi tío poca cosa va a poder hacer.
Y siempre que estaba frente a esas situaciones terminaba por recordar a sus primos y sus aventuras. Cada vez que salía un reunión, una pelea, una discusión, un debate o cualquier evento que pudiese terminar en un ligero desmadre siempre se recurría a la misma frase. Una frase que no solo significaba lo literal, sino que también representaba el hecho de estar siempre para apoyar a aquel familiar o amigo en problemas.
— Si hay bardo, yo me prendo. Eso sí, lo de "alguien capacitado" no te lo puedo prometer. Yo no me tengo tanta confianza que digamos, sobretodo con este tipo de tipos.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘ Telepatía ◘