12/02/2020, 13:20
El par de gennins estaba empezando a impacientarse y, el hecho de que se percibían ruidos en su interior, como de dos personas charlando no ayudaba, sino todo lo contrario. Hana, por su parte estaba sumergida en sus pensamientos.
Pero Reiji ya se había hartado de esperar, así que golpeó aquella puerta de madera otra vez.
—¡¿Hola?! Somos los shinobis que habéis contratado. ¿Hay alguien?
En el interior los sonidos de la conversación se detuvieron. En su lugar se oyeron pasos y, con el crujir de la puerta, esta se abrió, dando lugar a una silueta entrada en años. Era un señor mayor de pelos largos y canosos que descendían por sus hombros y su espalda. Lucía una camiseta negra en la que se dibujaba una divertida calavera pirata y un chaleco fino de piel marrón. El hombre hizo un breve repaso a los dos muchachos y observó sendas bandanas.
— Pues pasad, ¿qué hacéis allí como pasmarotes?
El hombre abrió por completo la puerta y esperó a que los genins accedieran al interior del local. Era un lugar sencillo, sin muchas extravagancias con una barra al lado izquierdo de la entrada en la que, un hombre estaba limpiando vasos. En el centro no había nada, más allá de algunas columnas propias de la construcción base del edificio a su mano derecha estaba el escenario en el que ya estaban dispuesto los instrumentos para el show de la noche: un microfono inalámbrico, una batería y un bajo eléctrico.
Para Hana todo aquello era extrañamente familiar, como si lo hubiera vivido en otra vida, ¿o quizás fue en esta?
— Así que sois los ninjas que me ha enviado Hanabi-dono. Estoy convencido de que sois del agrado de Shizuka-dono
Pero Reiji ya se había hartado de esperar, así que golpeó aquella puerta de madera otra vez.
—¡¿Hola?! Somos los shinobis que habéis contratado. ¿Hay alguien?
En el interior los sonidos de la conversación se detuvieron. En su lugar se oyeron pasos y, con el crujir de la puerta, esta se abrió, dando lugar a una silueta entrada en años. Era un señor mayor de pelos largos y canosos que descendían por sus hombros y su espalda. Lucía una camiseta negra en la que se dibujaba una divertida calavera pirata y un chaleco fino de piel marrón. El hombre hizo un breve repaso a los dos muchachos y observó sendas bandanas.
— Pues pasad, ¿qué hacéis allí como pasmarotes?
El hombre abrió por completo la puerta y esperó a que los genins accedieran al interior del local. Era un lugar sencillo, sin muchas extravagancias con una barra al lado izquierdo de la entrada en la que, un hombre estaba limpiando vasos. En el centro no había nada, más allá de algunas columnas propias de la construcción base del edificio a su mano derecha estaba el escenario en el que ya estaban dispuesto los instrumentos para el show de la noche: un microfono inalámbrico, una batería y un bajo eléctrico.
Para Hana todo aquello era extrañamente familiar, como si lo hubiera vivido en otra vida, ¿o quizás fue en esta?
— Así que sois los ninjas que me ha enviado Hanabi-dono. Estoy convencido de que sois del agrado de Shizuka-dono
![[Imagen: K1lxG4r.png]](https://i.imgur.com/K1lxG4r.png)
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