27/02/2020, 02:54
(Última modificación: 27/02/2020, 02:54 por Yamanaka Karamaru.)
Varios minutos se quedó el amejin congelado frente al mapa llevando la mirada de una punta a la otra. Poco entendía pero le resultaba sumamente curioso como tenía armado aquel tablón el antiguo, o actual, habitante de aquel departamento. Los textos los pasaba muy por encima, no tenía el tiempo para hacerlo con calma, pero cierta palabra se quedó congelada en su cabeza. Estaba claro que el "Amanozako" era la cruz en el mapa que indicaba el tesoro y Karamaru estaba parado justo encima.
«Vamos, vamos, hay que seguir, no te quedés boludo»
Cajones arriba, cajones abajo. Libros mugrientos sobre muebles, hojas sueltas en el suelo. El shinobi pasaba de punta a punta, de arriba a abajo, tratando de encontrar aquel cuaderno. Había puesto las rodillas en el suelo para acercar la luz a una hoja que parecía estar en blanco cuando de reojo un brillo que no había visto antes le llamó la atención. Apurado y curioso por partes iguales se abalanzó ante aquella pequeña caja fuerte cerrada con candado.
Y es que el candado era el gran problema de cualquier robador y por eso antes siquiera de probar de romper el seguro tanteo a ver si el peso de la bóveda era lo suficientemente liviano como para poder transportarlo. Con eso podría dedicarse unos minutos más a buscar otra cosa de interés y dejar la caja fuerte junto a la puerta para tomarla al irse.
«Vamos, vamos, hay que seguir, no te quedés boludo»
Cajones arriba, cajones abajo. Libros mugrientos sobre muebles, hojas sueltas en el suelo. El shinobi pasaba de punta a punta, de arriba a abajo, tratando de encontrar aquel cuaderno. Había puesto las rodillas en el suelo para acercar la luz a una hoja que parecía estar en blanco cuando de reojo un brillo que no había visto antes le llamó la atención. Apurado y curioso por partes iguales se abalanzó ante aquella pequeña caja fuerte cerrada con candado.
Y es que el candado era el gran problema de cualquier robador y por eso antes siquiera de probar de romper el seguro tanteo a ver si el peso de la bóveda era lo suficientemente liviano como para poder transportarlo. Con eso podría dedicarse unos minutos más a buscar otra cosa de interés y dejar la caja fuerte junto a la puerta para tomarla al irse.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘ Telepatía ◘