6/03/2020, 23:06
(Última modificación: 6/03/2020, 23:11 por Taka Kisame. Editado 1 vez en total.)
La criatura parecía poco inteligente, pero desde luego sus instintos eran bastante mejores de lo que cabía esperar de algo así... En el momento en que la kunoichi trató de hacerle un corte ascendente, esta apoyó su pata en el filo y con una mezcla entre suerte, agilidad y una atropellada pirueta consiguió apartarse de ambos oponentes, cayendo al suelo con las cuatro patas a la vez y mirándoles con los ojos inyectados en sangre. Kisame fue arrastrado hasta la espalda de Ren y eso le alegraba, al menos había entendido que él era muchísimo más útil en la retaguardia que en primera línea de combate, algo que parecía evidente cuando pudo ver que ella misma luchaba usando un Bokken.
El amejin preparó als manos para protegerla en caso de que fuese necesario sin dejar de mirar a la criatura, moviéndose hacia el lado izquierdo, de tal forma que entre ambos shinobis formasen un ángulo de cuarenta y cinco grados teniendo a la bestia como vértice. No quiso atacar ni actuar, simplemente estaba preparado para defenderla... Había visto que si él atacaba ella no podría ya que seguramente la dañase a ella también, y eso era una jodienda.
-Yo te cubro, esta vez sí... -Se limitó a decir sin perder de vista al animal quimérico.
El animal abrió la boca hacia arriba, comenzando a acumular un extraño chakra de color negro y blanco en ella. Poco a poco, una macabra, densa y oscura esfera de energía comenzó a formarse allí, delante de su boca. El animal se hundía ligeramente en la tierra a medida que esto sucedía... No fue sino cuando terminó de formarla que la lanzó hacia adelante con suma velocidad. No era demasiado grande, pero lo suficiente como para que si no se movían de allí les impactase de lleno tras explotar.
El amejin preparó als manos para protegerla en caso de que fuese necesario sin dejar de mirar a la criatura, moviéndose hacia el lado izquierdo, de tal forma que entre ambos shinobis formasen un ángulo de cuarenta y cinco grados teniendo a la bestia como vértice. No quiso atacar ni actuar, simplemente estaba preparado para defenderla... Había visto que si él atacaba ella no podría ya que seguramente la dañase a ella también, y eso era una jodienda.
-Yo te cubro, esta vez sí... -Se limitó a decir sin perder de vista al animal quimérico.
El animal abrió la boca hacia arriba, comenzando a acumular un extraño chakra de color negro y blanco en ella. Poco a poco, una macabra, densa y oscura esfera de energía comenzó a formarse allí, delante de su boca. El animal se hundía ligeramente en la tierra a medida que esto sucedía... No fue sino cuando terminó de formarla que la lanzó hacia adelante con suma velocidad. No era demasiado grande, pero lo suficiente como para que si no se movían de allí les impactase de lleno tras explotar.
