14/03/2020, 02:45
«Espero que puedan solucionar el tema del fuego rápido, tampoco era la idea cagar a las otras casas también»
La cabeza del amejin andaba un poco perdida en aquella consecuencia de su infiltración mientras volvían a lugar seguro junto a su compañero. Tal cómo había dicho no tardó en tomar esa decisión apenas Kazuma había tomado el contenido que yacía dentro de la bóveda.
Lejos de la oscuridad, de los nervios, del peligro, y de la adrenalina con la que se habían cargado Karamaru se sentó en aquel restaurante frente al kusajin largando un suspiro relajado. Ahora era cuando comenzaba a sentir todo. El cansancio, el ardor en su pierna, su piel mojada, una respiración normal y una vista que empezaba a acostumbrarse a la luz. Si fuese por una parte de él se tomaría un tiempo de descanso, pero la otra le picaba la cabeza para solucionar el problema cuanto antes en pro del bienestar de sus familiares. Kazuma estaba del lado de no descansar.
— A ver...— largo en tono cansado tratando de seguirle el ritmo.
Varias cosas cayeron sobre la mesa, entre ellas el cuaderno que muy probablemente era el buscado. El peliblanco se entretendría con un cuchillo pero Karamaru se pondría a tomar las hojas de documentos que había, pegarles una hojeada rápida y ver de descartarlas para hacer lugar en la mesa. Lo misma haría con algunos objetos que no guardaban relación alguna en su búsqueda para finalmente terminar en un sobre grande que llamó a la curiosidad y el amejin no se resistió a abrirlo para consultar su contenido.
La cabeza del amejin andaba un poco perdida en aquella consecuencia de su infiltración mientras volvían a lugar seguro junto a su compañero. Tal cómo había dicho no tardó en tomar esa decisión apenas Kazuma había tomado el contenido que yacía dentro de la bóveda.
Lejos de la oscuridad, de los nervios, del peligro, y de la adrenalina con la que se habían cargado Karamaru se sentó en aquel restaurante frente al kusajin largando un suspiro relajado. Ahora era cuando comenzaba a sentir todo. El cansancio, el ardor en su pierna, su piel mojada, una respiración normal y una vista que empezaba a acostumbrarse a la luz. Si fuese por una parte de él se tomaría un tiempo de descanso, pero la otra le picaba la cabeza para solucionar el problema cuanto antes en pro del bienestar de sus familiares. Kazuma estaba del lado de no descansar.
— A ver...— largo en tono cansado tratando de seguirle el ritmo.
Varias cosas cayeron sobre la mesa, entre ellas el cuaderno que muy probablemente era el buscado. El peliblanco se entretendría con un cuchillo pero Karamaru se pondría a tomar las hojas de documentos que había, pegarles una hojeada rápida y ver de descartarlas para hacer lugar en la mesa. Lo misma haría con algunos objetos que no guardaban relación alguna en su búsqueda para finalmente terminar en un sobre grande que llamó a la curiosidad y el amejin no se resistió a abrirlo para consultar su contenido.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘ Telepatía ◘