14/03/2020, 15:12
Eri había estado tan ensimismada en haber conseguido un pez, que había perdido su mirada en el pequeño estanque donde, Hana, en un visto y no visto, había logrado sacar un pez a la par que su raqueta se rompía por el esfuerzo. Y aunque el encargado había dudado, les dio por válido el pez, pudiendo elegir un llavero para cada una.
— Elige dos, Eri-san.
—¿Yo? —preguntó, dubitativa. Recaía encima de ella la responsabilidad de elegir entre dos llaveros, uno para cada una. Se llevó un dedo a los labios, pensativa, hasta que, por fin, señaló dos con dos kunai, uno rojo y uno amarillo—. Deme esos, por favor.
Una vez en su posesión, le daría uno a Hana.
— Elige dos, Eri-san.
—¿Yo? —preguntó, dubitativa. Recaía encima de ella la responsabilidad de elegir entre dos llaveros, uno para cada una. Se llevó un dedo a los labios, pensativa, hasta que, por fin, señaló dos con dos kunai, uno rojo y uno amarillo—. Deme esos, por favor.
Una vez en su posesión, le daría uno a Hana.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)