12/04/2020, 11:52
No tarde mucho en rehacer el camino hacia detrás. Me había parecido mas lejos cuando fui que cuando volví, y eso, que lo que tenia menos ganas era de volver. Había caminado despacito a propósito.
Cuándo volví, me las encontré sentadas en un banco hablando como si nada. No debía estar tan mal como para necesitar el agua, pero casi que le agradecía el viajecito.
— Te acompañaré durante todo el día, Shizuka-san, así que estaré en el concierto, pero, por supuesto que te creo. No quería suponer de más, lo siento.
No sabía de que narices estaban hablando, pero lo que vino después...
— Está bien, está bien, si no quieres no lo hagas, pero antes dejame decirte que hacerlo delante de toda esa gente, de todos los curiosos... Oh, esa sensación es única e indescriptible. Lo cierto es que la recomiendo mucho y sería un broche de oro para finalizar la actuación de esta noche
¿Hacerlo delante de todos? ¿Broche de oro para finalizar la actuación... Estaba hablando acaso de tener relaciones se... No no no. Una artista famosa de su calibre no podría estar intentando hacer ese tipo de cosas con una menor. Había pasado demasiado tiempo junto a Datsue, y eso me estaba haciendo pensar mal.
Seguro que hablaba de bailar. Seguro que si. No podía tratarse de otra cosa.
—Yo creo que deberías Hacerlo Hana, seguro que queda bien con la actuación.
Fue lo primero que dije cuando las alcancé. Si Hana era diestra como shinobi, seguro que no bailaba mal, y contarle a Ren que su princesa en apuros había bailado con otro príncipe azul... La dulce venganza.
—Por cierto, te he traido un poco de agua. —Dije ofreciendole una botella a mi compañera de trabajo. —Y también he traído para usted, Miura-san.
No me faltaron ganas de vaciarsela por encima, pero no lo hice. Ademas, parecía que podía utilizarla como aliada para mi venganza con Ren. Lo que no significaba que fuese a aceptar ordenes como las de antes.
Cuándo volví, me las encontré sentadas en un banco hablando como si nada. No debía estar tan mal como para necesitar el agua, pero casi que le agradecía el viajecito.
— Te acompañaré durante todo el día, Shizuka-san, así que estaré en el concierto, pero, por supuesto que te creo. No quería suponer de más, lo siento.
No sabía de que narices estaban hablando, pero lo que vino después...
— Está bien, está bien, si no quieres no lo hagas, pero antes dejame decirte que hacerlo delante de toda esa gente, de todos los curiosos... Oh, esa sensación es única e indescriptible. Lo cierto es que la recomiendo mucho y sería un broche de oro para finalizar la actuación de esta noche
¿Hacerlo delante de todos? ¿Broche de oro para finalizar la actuación... Estaba hablando acaso de tener relaciones se... No no no. Una artista famosa de su calibre no podría estar intentando hacer ese tipo de cosas con una menor. Había pasado demasiado tiempo junto a Datsue, y eso me estaba haciendo pensar mal.
Seguro que hablaba de bailar. Seguro que si. No podía tratarse de otra cosa.
—Yo creo que deberías Hacerlo Hana, seguro que queda bien con la actuación.
Fue lo primero que dije cuando las alcancé. Si Hana era diestra como shinobi, seguro que no bailaba mal, y contarle a Ren que su princesa en apuros había bailado con otro príncipe azul... La dulce venganza.
—Por cierto, te he traido un poco de agua. —Dije ofreciendole una botella a mi compañera de trabajo. —Y también he traído para usted, Miura-san.
No me faltaron ganas de vaciarsela por encima, pero no lo hice. Ademas, parecía que podía utilizarla como aliada para mi venganza con Ren. Lo que no significaba que fuese a aceptar ordenes como las de antes.
